Por si acaso…
Por Carlos Jesús Rodríguez

*Investigan lo que conviene
*Veracruz está intolerable

EVADIENDO LA responsabilidad que le compete como garante de la seguridad de los gobernados, el Gobernador Miguel Ángel Yunes Linares pide a los representantes sindicales del ISSSTE, que denuncien a los medios de comunicación que dicen que hay fuga de trabajadores del sector salud debido a la inseguridad que priva en el sur del Estado, y fiel a sus arrebatos –sobre todo cuando se trata de culpar a la prensa de su propia indolencia-, dice que es momento de poner un alto “a quienes plasman una realidad negativa de la Entidad, pues por el contrario, hay infraestructura, crecimiento portuario, inversiones en el sector salud, no hay corrupción y existe libertad de expresión” (las inversiones son Federales, se le recuerda), y acaso tiene razón, pero lo que no existe es seguridad pública, a tal grado que diariamente son asesinados, levantados, ejecutados, secuestrados, extorsionados o asaltados entre 7 y 12 veracruzanos que no, precisamente, están ligados a la delincuencia, pero que la ofuscación y ceguera del mandatario no le permiten ver, acaso porque no son miembros de su familia o de su círculo más cercano que, por otra parte, cuentan con un ejército de “guaruras” para su resguardo y defensa. Veracruz está intolerable, y aunque el oriundo de Soledad de Doblado diga que no ocurre nada, definitivamente no pueden pasar desapercibidos hechos que lastiman a los veracruzanos, como es el asesinato y secuestro de niños inocentes.

Y BASTA enumerar dos hechos ocurridos el miércoles en el sur del Estado, allá donde pidió a los líderes sindicales del ISSSTE que denuncie a los medios de comunicación que hablen de la inocultable violencia. Pues bien, alrededor de las 8:30 de la noche de ese día, una niña de solo 12 años fue asesinada en Las Choapas, cuando su abuela se enfrentó a un grupo de delincuentes que pretendían secuestrarla. La señora, de 52 años, también fue ejecutada, y sus cuerpos quedaron sobre la banqueta, a unos metros del hogar al que arribaban tal vez contando las vivencias cotidianas. Y uno se pregunta: ¿se deben callar esos hechos para no perturbar los pensamientos del Gobernador, ocupadísimo, como se encuentra en generar empleos, dar estabilidad económica a los veracruzanos –que no se ve por ninguna parte- y seguir sus reuniones en la ciudad de México, donde se dedica más a la “grilla” panista que a invitar a empresarios a invertir en Veracruz? Pero no es el único caso ocurrido el miércoles en el sur del Estado, ya que al iniciar la tarde, en el municipio de Agua Dulce un grupo armado secuestró a una mujer y a su hija en el ejido “La Arena”, y según la versión de testigos, fueron 3 vehículos los que participaron, y luego del plagio los delincuentes se dieron a la fuga hacia el municipio de Las Choapas (algo está pasando en Las Choapas desde hace muchos años y nadie parece percatarse).

Y AUNQUE en el tramo conocido como “El Panal” el auto tipo Versa con reporte de robo, en donde trasladaban a las víctimas sufrió un percance por el mal estado de la carretera y el exceso de velocidad y los maleantes lo dejaron abandonado para cambiarse a otra unidad, ni así la policía –que cuenta con drones y sistemas científicos de investigación- pudo detenerlos. Y es que tras el reporte del plagio, según cuentan las autoridades, elementos policiacos y personal militar realizaron un operativo en Las Choapas, pues todo indica que los presuntos secuestradores se adentraron en ese municipio, aunque de nada sirvió. No en vano en Octubre, Veracruz se colocó, por primera vez desde que inició la lucha contra el narcotráfico, como la Entidad más violenta del País, con 122 asesinatos, superando a los Estados de Guanajuato y Guerrero donde se cometieron 119 y 114 homicidios, respectivamente. A nivel nacional se registraron 993 ejecuciones, lo que representa un aumento de 3 por ciento respecto de Septiembre, un promedio diario de 32 víctimas a nivel nacional. En el caso de Veracruz, el mes de Octubre más sangriento había sido en 2011, con 114 personas ejecutadas. En los siguientes meses la Entidad mantuvo un promedio de 29 asesinatos; en 2015 incrementó a 60 casos. Sin embargo, en 2017 las muertes aumentaron de manera alarmante, ya que en los 10 meses nunca ha bajado de 90 casos. En ese sentido, Veracruz, junto con Guanajuato, Guerrero, Chihuahua, Michoacán, Zacatecas y Baja California concentran 60 por ciento de los asesinatos a nivel nacional.

PERO LOS asesinatos ya no son, mayoritariamente, de varones. El miércoles, por ejemplo, una joven mujer fue ejecutada en la congregación “El Lencero”, municipio de Emiliano Zapata, y su cuerpo abandonado en un predio baldío de la colonia Lomas de El Lencero. El cuerpo de la infortunada presentaba un disparo de arma de fuego en la cabeza, y estaba aproximadamente a 50 metros de la orilla de la carretera, y a unos 200 metros antes de llegar a la zona militar viniendo de Veracruz hacia Xalapa.

AUNADO A ello, Veracruz, Chiapas, Guerrero, Tabasco, Chihuahua y Durango son los Estados con más transfeminicidios, esto es, asesinato de mujeres transgéneros, pues tan solo en esos seis Estados se ha documentado el crimen de 50 personas, lo que define que en la Entidad la transfobia es, paralelamente, un tema crítico. En este espacio se han abordado, también, las cosas buenas del régimen, como la inversión en reparación de carreteras, algunas deterioradas durante muchos años y otras afectadas por las inclemencias del tiempo; se ha reconocido el valor de la señora Leticia Márquez de Yunes de no imbuirse en temas políticos y jurídicos, y aplicarse en la atención de niños y adultos mayores que lo necesitan. Se ha aplaudido la acción penal contra ex duartistas pero se ha criticado que a la fecha, quienes se encuentran en prisión sigan conservando los bienes robados. Se lamenta que el Gobernador negocie con algunos saqueadores tras la devolución de ciertos capitales y bienes muebles e inmuebles, y que perdone a “tapaderas” de Duarte por sumarse a la campaña de su hijo, pero definitivamente no se puede soslayar el grado de criminalidad e impunidad en que está inmerso el Estado. Y es que llama la atención que solo cuando un crimen es notable o es presionado por la sociedad, el Gobierno del Estado se aplique y capture de inmediato a los presuntos autores, como ocurrió con el asesinato del comandante Juan Camilo Castagné Velasco; con la familia asesinada en Coatzacoalcos y ahora con el secuestro y homicidio de un neurocirujano, aunque otros casos parecieran no interesarle ni a él ni a su defenestrada Fiscalía. Así las cosas…

OPINA

carjesus30@nullhotmail.com