Contraesquina Política
Por. Lic. Fernando Martinez Plascencia
10 de Noviembre de 2017

Lupe Porras, Marcos Theurel, Lupilla y Ciro: La raíz del mal.

Dos mil millones de pesos en ahorro anual, cinco millones cuatrocientos mil pesos diarios, por lo del refinanciamiento de la deuda dice Miguel Ángel Yunes Linares, servirán para muchas cosas de los veracruzanos. Pero de toda esa enorme cantidad de dinero, conociendo la clase de “político” que es el actual gobernador, y sabiendo que en todos los cargos como funcionario público que ha ocupado, siempre ha dejado una larga cola de corrupción, como en el último caso en que fue director del ISSSTE, uno se pregunta, cuánto irá a parar a la campaña de su hijito Miguel Ángel Yunes Márquez?

Y en esto de la negociación no se lo encargó a cualquiera, tenía que ser alguien de la más absoluta confianza, y quien mejor que Jesús Villalobos, ex director del ISSSTE, quien le tapó todas sus corruptelas al frente de dicho organismo, a quien dejó en el cargo, cuando renunció para venirse como candidato al gobierno del estado.

Situémonos en el estado de Veracruz, donde creímos que doce años de robo, saqueo, ejecuciones, secuestros, crímenes y sangre que inició con Fidel Herrera Beltrán-quien nuevamente es señalado, por la Universidad de Texas, de recibir del crimen organizado doce millones de dólares para su campaña, y que el gobierno mexicano no quiere investigarlo- y que continuó con Javier Duarte, había llegado a su fin con un gobernador panista, pero pues ya ve que no es así. Tal parece que este mal gobernante lo que menos le interesa es la transparencia de los recursos públicos, porque hasta el dia de hoy, por ejemplo, no se sabe que ha pasado con los más de 500 millones de pesos recaudados por lo del reordenamiento vehicular del transporte público, tampoco sabemos de los recursos obtenidos del 3% a la nómina, su destino es desconocido, no hay obra pública, y la que existe es del gobierno federal. Por lo que hace a la inseguridad que existe en todo el estado, está por demás decir que está reprobado, fracasó. Ya sabemos que ese no es su tema. Por lo tanto no hay nada que reconocerle o alabarle en su primer informe, pero además, el caso Duarte ya es insuficiente para seguir gobernando bajo ese mismo esquema, ya no da, así inunde de cartelones todo el territorio veracruzano con la figura del gordo en prisión.

Imagínese usted, qué hará con cinco millones cuatrocientos mil pesos diarios este señor, sobre todo cuando tiene comiendo de sus manos, por una buena suma de dinero a los actuales diputados panistas, un congreso local arrastrándose a sus pies para recibir una dádiva, que al igual que la anterior legislatura, se entregan al placer del dinero con tal de asegurar el futuro económico, aunque esto implique seguir hundiendo a Veracruz. Todo le aprobaran, ya lo verá. No hay dignidad, ni moral, nadie puede decir que exista un verdadero cambio con la llegada de Miguel Ángel Yunes Linares. Que recuperó parte de lo robado? Que bueno, pero eso no nos devuelve ni la paz ni la tranquilidad, y no lo dude, así terminará su mandato. Es puro jarabe de perico. Primer informe? Ojalá ya fuera el segundo.

Pero a todo esto, no hay que perder de vista que, pese a que Miguel Ángel Yunes Linares arrastra los peores números a esta altura de su gobierno, las negociaciones que se llevan a cabo en la residencia oficial de los Pinos, pueden girar la rueda de las votaciones para favorecerlo, siempre y cuando este señor garantice los suficientes votos para José Antonio Meade, el candidato del PRI. Podemos elucubrar al respecto, pero el enemigo a vencer no es el PAN, es MORENA. Y ante semejante escenario Pepeyu, y Héctor Yunes solo serán comparsa.

Pero, que otro partido o personaje nos asegura un verdadero cambio, sí tal parece que todos están cortados con la misma tijera? Un independiente? Quien?

Ni a quien irle. El PRI de Veracruz carga una enorme loza que no lo deja salir del fango. Si realmente quiere llevar a fondo una verdadera transformación y recuperar la confianza de los ciudadanos, deberá extirpar el cáncer que carcome sus entrañas. De otra forma, ni José Francisco Yunes Zorrilla, o Héctor Yunes Landa lograran recuperar algo de la siguiente elección. Seguirán hundiéndose. Sobre todo cuando se sabe que nuevamente hay una lucha interna por volver a los viejos moldes de los espacios o tajadas del poder para los que ayer destruyeron con su actuación a este PRI resquebrajado, que ya ni de reversa puede moverse. Muchos buscan volver a posicionarse, y presionan desde el altiplano. La llegada de Lillian Zepahua como secretaria general dice muchas cosas, entre ellas, que es el principio de la llegada de muchos incondicionales del fidelismo y duartismo. Allá la dirigencia del inútil de Renato Alarcón si no se da cuenta que al pueblo ya no lo engañan.

Tampoco se pueden dar el lujo de amenazar con salirse del partido, porque con sus acciones de corrupción y complicidad, al permitirle a Fidel Herrera y a Javier Duarte que hicieran lo que quisieran a cambio de fuertes sumas de dinero, contribuyeron al deterioro del PRI.

Así que la despreciable Lupe Porras, ex alcaldesa de  Minatitlán no venga con sus estupideces de que por dignidad va a abandonar las filas de este partido porque ha perdido el rumbo, cuando todo mundo sabe que ésta “señora” contribuyó a perder el rumbo precisamente de este partido al llegar a la presidencia municipal con el único deseo insano de apoderarse de los recursos públicos. Fue tanta su desmedida ambición, y sus ansias de robar, que solicitó un préstamo a BANOBRAS para la construcción de un puente que uniría a este municipio con la isla de Capoacán.

El puente no se construyó, pero los más de cien millones de pesos desaparecieron de las arcas municipales. Le hablo solo de esos cien millones de pesos, imagínese todo lo que esta asquerosa ladrona se llevó durante el periodo en que fue presidenta, dejó una porqueria la ciudad, cero obra pública, cero acciones de beneficio para los ciudadanos, no se sabe de algo bueno que se hiciera durante el tiempo en que estuvo en la presidencia, claro, seguramente para apropiarse de los recursos públicos, contó con la complicidad de su tesorera, Rocío Ricardez Villalobos, quien también, no lo dude usted, otro tanto se ha de haber llevado.

Oiga, del otro lado, en la isla, solo unas varillas del puente quedaron, y en el colmo de sus raterías, una noche, después de que terminó como presidenta, cargó también con las varillas, así, de ese tamaño esta cínica, que amenaza con dejar al partido que la hizo millonaria. Eran los tiempos de la rata negra Fidel Herrera Beltrán, que todo le permitió, y eran los tiempos en que el gordo Duarte era el prospecto de la continuación de la corrupción, y seguramente cientos de millones de la tesorería de este municipio fueron a dar a su campaña, y de ahí nos podemos explicar porque el ORFIS en plena etapa del corrupto Javier Duarte la exoneró de cualquier desvío o robo durante su administración. Así de simple, las complicidades con las que esta ratera pago los favores por permitirsele robar y dejar en bancarrota a las siguientes administraciones. Lo del cierre de la chatarrera, en un acto arbitrario, prepotente, que le costó al ayuntamiento en sus dos siguientes administraciones más de veinticinco millones de pesos, es otra de sus travesuras. Es una sinvergüenza.

Por cierto, los cien millones de pesos fueron desviados a una empresa de nombre Secor S.A. de C.V., propiedad de Marcos Theurel Cotero, en ese tiempo secretario de Obras Públicas de la fidelidad, posteriormente presidente municipal de Coatzacoalcos, y a la postre su yerno, al casarse con la Lupilla Félix Porras, quien fue presidenta del DIF, y que se caracterizó por el enorme dispendio a su figura femenina. Marcos Theurel Cotero dejó las arcas municipales vacías, con un enorme boquete financiero, cientos de millones de pesos desaparecieron. Ciro Félix Porras, el otro hijo de esta despreciable dama, fue diputado local durante el sexenio de la corrupción, convirtiéndose en cómplice de Javier Duarte, al aprobarle todo lo que su jefe le enviaba, contribuyendo al endeudamiento de Veracruz, a cambio de enormes sumas de dinero por levantar el dedo, y en el colmo de la desfachatez, este mequetrefe de la política, operó en el último tramo de gobierno del gordo, para tratar de imponer a la corrupta de su madre como Magistrada Anticorrupción. Como la ve?. Hágame el canijo favor. Hoy toda esta “bonita familia” goza de una gran fortuna, entrelazados por la raíz de lo mal habido, y de lo robado.

De salida……

Solo y su alma se vio ayer al doctor Norberto Luna en las Jornadas de Consultas Ciudadanas que está llevando a cabo Nicolas Reyes Álvarez, el presidente electo de MORENA. Ahí el excandidato del PRI logró hablar con el próximo alcalde, no se sabe que le dijo, pero muchos dicen que anda buscando un hueso en la administración que inicia en el 2018. Debería de tener algo de dignidad el doctor para no cometer este tipo de actos que lo dejan muy mal parado, y provocan el escarnio hacia su persona.

El que se llevó mentadas de madres fue el chatarrero Javier Soberano, ex candidato a la diputación local, quien creyendo que todavía está en campaña, y que la gente a la de huev….s tiene que escucharlo, al pasar a exponer su propuesta quiso abusar del tiempo concedido a cada participante, recibiendo una sonora rechifla, acompañada de recordatorios familiares, que lo hicieron abandonar inmediatamente el salon.

La que salvó la noche fue precisamente la vieja del chatarrero, Erika Burgoa, quien va como regidora del PRD en la próxima comuna,quien al hacer uso de la palabra dijo que ya basta que las obras se entreguen a empresas foráneas, a familiares y amigos, que esto debe de cambiar y que el ejemplo debe iniciar en la siguiente administración municipal, recibiendo una gran ovación del público. Ojala y cumpla su palabra de vigilar a lo que se comprometió, porque lo primero que negocian los ediles es la obra pública para aprobarle todo al alcalde en turno.

Por cierto, el innombrable ahora no mandó ni a su suplente José Manuel Villalobos Gallardo, y la tal Damara Isabel Gómez, regidora electa, ni sus luces, así de preocupados están por Minatitlán.