Una lamentable muestra del fracaso de la medicina preventiva lo tenemos en Veracruz, cuya primera expresión se refleja en hospitales de tercer nivel con demanda saturada no es casualidad que figuremos entre los primeros lugares en enfermedades de alto impacto: en Sida, Cáncer de mama, cáncer cervicouterino, y en segundo lugar en casos de diabetes e hipertensión, dos de las enfermedades crónico degenerativas más recurrentes en nuestro país. Tales índices revelan la necesidad de revisar el funcionamiento de la estructura hospitalaria (850 Centros de Salud y 59 hospitales) nada despreciable pero con rendimientos deficientes. Para empezar, la inadecuada distribución de la plantilla de personal, como se constata en un Centro de Salud ubicado en Xalapa, que cuenta con 12 odontólogos, pero solo tiene dos sillones. ¿De qué platicarán?