Desde hace algunas semanas Andrés Manuel López Obrador acicateaba públicamente a Osorio Chong para que “no se dejara”, porque la idea de Peña Nieto y su grupo era hacer candidato a José Antonio Meade; ya se apreciaba que AMLO prefería a Osorio como adversario priista y no a Meade, cuyos antecedentes personales lucen sin mácula alguna, ni eso de “señoritingo” como acaba de calificarlo pue el propio Meade le responde: “Creo que no le pegó a ninguna de las tres. Yo le agradezco la primera, la parte de joven, de espíritu, de corazón, sin ninguna duda, (pero) la parte de arrogancia creo que es lo único que no le queda a mi persona y lo de acomodado tampoco”. Ya están dos candidaturas definidas, seguramente Meade elevará el debate y evitará campañas escatológicas, aunque está demostrando que no es fanático de poner la otra mejilla después de un golpe.