Por si acaso…

Por Carlos Jesús Rodríguez

*Lo ejecutan frente a su hijo
*Iván Fortuny requiere sangre

DOS ACONTECIMIENTOS entristecieron este martes al gremio reporteril del Estado. Por una parte el asesinato del joven periodista Gumaro Pérez Aguilando -cuando presenciaba el Festival Navideño de su hijo en el interior de la Escuela Primaria “Aguirre Cinta” ubicada en Melchor Ocampo, entre Enrique Rébsamen y Santa Rosa de la Colonia Villalta de Acayucan, y el grave estado de salud del conocido comunicador Iván Fortuny, a quien víctima de la diabetes le cercenaron ya una extremidad y este miércoles será intervenido, nuevamente, por lo que requiere donadores de sangre 0 positiva. Él se encuentra hospitalizado en la cama 337 del Hospital Civil “Luis F. Nachón”, y quien desee apoyar debe comunicarse con Cecy Vargas al 228132 8222. Tristes, sin duda, ambos casos pero, más aún el de Pérez Aguilando que orgulloso observaba bailotear a su hijito menor de edad, cuando tres desalmados penetraron al salón de clases y sin menoscabo de la presencia de niños, accionaron sus armas contra el comunicador cuyos inicios fueron en el Diario de Acayucan para pasar, posteriormente, al Diario del Sur, y actualmente desempeñarse en la dirección de comunicación social del ayuntamiento acayuquense. De acuerdo al comunicado de la Coordinación Estatal Veracruz de la Policía Federal, “sujetos desconocidos ingresaron hasta un aula y agredieron con impactos de arma de fuego a Gumaro Pérez Aguilando falleciendo en el lugar de los hechos. El occiso era empleado del Ayuntamiento Local y Reportero en redes sociales del Portal La Voz del Sur”.

EL HECHO ha causado indignación no solo por la cruenta ejecución sino porque ocurrió a la vista de padres de familia, maestros y niños que pudieron ser heridos por los impactos disparados, y lo peor es que ninguna autoridad se percató de los hechos, lo que provocó que los ejecutores se dieran a la fuga no obstante que Acayucan cuenta con vigilancia especial de la Marina y de elementos de la Policía Federal y Estatal dados los altos índices de violencia en ese municipio, donde infinidad de comunicadores han sido agredidos con total impunidad como lo demuestra este último acontecimiento que hace un llamado a las autoridades a cambiar las estrategias de seguridad e, incluso, a relevar del mando al actual Secretario de Seguridad Pública, porque sin que sea un asunto personal, simple y llanamente, no ha estado a la altura de los requerimientos.

CON EL asesinato de Gumaro Pérez Aguilando van cuatro comunicadores ejecutados y dos más agredidos de bala en un año, y entre éstos se encuentran Cándido Ríos asesinado el martes 22 de Agosto a pesar de que se encontraba dentro del programa gubernamental de protección a periodistas y defensores de derechos humanos. El reportero que cubría la fuente policiaca en el Diario de Acayucan fue atacado a tiros junto a un exjefe de la policía y a otra persona cuando estaban afuera de una tienda en el pueblo de Covarrubias. Antes, el domingo 19 de Marzo, el periodista Ricardo Monlui Cabrera fue asesinado en el municipio de Yanga cuando abandonaba un restaurante en compañía de su familia con quienes había desayunado. Monlui, originario de Córdoba y autor de la columna “Crisol”, que se publicaba en distintos medios de comunicación, era director del impreso El Político y propietario del portal digital elpolitico.com.mx, además de ser presidente de la Asociación de Periodistas y Reporteros Gráficos de Córdoba y la Región. Fue también jefe de prensa de la Unión Nacional de Productores de Caña de Azúcar CNC. Posteriormente, el 9 de Julio de este año fue acribillado en Acayucan el periodista hondureño, Edwin Rivera Paz, quien se refugiaba en México contra las amenazas de muerte que enfrentaba en su País. Hombres armados que, posteriormente, huyeron en una motocicleta le dispararon a quemarropa, según confirmó el líder del Movimiento Migrante Mesoamericano, Rubén Figueroa. Edwin llegó a México tras el asesinato de su compañero periodista, Igor Padilla, en San Pedro Sula, Honduras, en Enero pasado por supuestos integrantes de la Mara 18. Los últimos meses había solicitado asilo político a la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR).

DIEZ DIAS después del asesinato de Monlui, en Yanga, Armando Arrieta Granados, Jefe de Redacción de un periódico de Poza Rica fue atacado a balazos alrededor de las dos de la mañana al retornar a su domicilio luego de haber concluido sus actividades. El comunicador bajaba del automóvil cuando fue interceptado y atacado por manos criminales cayendo mal herido en el patio de su casa ubicada en Privada Pozo 13 esquina con la avenida Pozo 13 de la colonia Agustín Lara. Por fortuna, la rápida intervención de paramédicos de la Cruz Roja que le dieron los primeros auxilios y lo trasladaron de urgencia a la clínica San Juan Bosco para, posteriormente, ser llevado a la clínica del IMSS del puerto de Veracruz, le salvó la vida. Otro agredido a balazos en Poza Rica fue el corresponsal de un periódico porteño, quien fue herido cuando circulaba a bordo de su vehículo. Alan García Zúñiga se encontraba en el interior de la unidad en la Colonia Agustín Lara cuando fue sorprendido por sujetos armados que accionaron sus armas hasta en dos ocasiones lesionándolo severamente.

REPORTEROS SIN Fronteras (RSF) ubica a los Estados de Guerrero, Chihuahua, Sinaloa, Quintana Roo, Tamaulipas, Oaxaca y Veracruz como las entidades donde se ha forzado a periodistas a desplazarse por razones de seguridad. “La mayoría ya no labora, y aunque algunos siguen haciendo su trabajo informativo, la situación que enfrentan es terrible porque son periodistas con familias que se desplazan por una situación de riesgo, y a donde llegan no tienen trabajo, apoyo social ni posibilidad de seguir haciendo su trabajo, lamenta Balbina Flores, representante de RSF. Como fuera, el gremio periodístico no desea, de ninguna manera, que se repitan en Veracruz los aciagos años del fidelato y duartismo, cuando fueron acribillados 21 comunicadores y varios más siguen desaparecidos, lo que convirtió a Veracruz en el menos a propósito para el ejercicio de esa actividad. Por lo pronto el Gobernador escribió este martes en su cuenta de Twitter: “@YoconYunes: Lamento mucho la artera y cobarde agresión en contra del reportero Gumaro Pérez Aguilando. He dado instrucciones al Secretario de Seguridad Pública de dar protección a su familia. La Fiscalía General del Estado ha enviado a un grupo especial para investigar el crimen”. A ver qué pasa. OPINA carjesus30@nullhotmail.com