En un ejercicio de saludable interlocución entre Poderes de un gobierno, el gobernador Yunes Linares enfrentó las críticas y cuestionamientos de legisladores de oposición a su partido, un evento acordado por el Poder Ejecutivo y el Legislativo, ríspido a veces, pero sin duda institucionalmente trascendente; sustituyó con creces la irrelevante comparecencia de los Secretarios de despacho ante las Comisiones correspondientes. Como en todo Parlamento, los afines partidistas PAN-PRD acuerparon al gobernador, mientras PRI, sobre todo Morena, destacaron las insuficiencias, que sin duda las hay. Por obvias razones, la inseguridad fue el tema más sustancioso, aprovechado como ariete para vapulear a un gobernador cuya experiencia en estas lides sirvió para superar los embates, porque si bien en materia de inseguridad el saldo es negativo, el balance de un año del desempeño solo puede ser de carácter parcial.