José Cárdenas escribe en El Universal: “de manera inexorable, el Frente Ciudadano por México comienza a desgajarse por pugnas internas y porque la realidad lo ha enfrentado con la única verdad: nunca fue una verdadera operación política a favor de ciudadanos, sino siempre un acuerdo cupular de dos partidos en declive crítica, cuyos dirigentes tienen, ambos, un pie en la calle. El Partido de la Revolución Democrática disminuido, agujereado, dividido por sus propias tribus caníbales. Alejandra Barrales… deberá dejar la dirigencia del Partido de la Revolución Democrática a más tardar el sábado 9 de diciembre” (y las tribus no se ponen de acuerdo) pues “Alianza Democrática Nacional, Izquierda Democrática Nacional y Vanguardia Progresista apoyan a Miguel Ángel Mancera (mientas) Los Chuchos y Los Galileos avalan la candidatura del panista Ricardo Anaya.