Hay quienes insisten en una manifiesta inconformidad de Osorio Chong porque no fue designado candidato del PRI a la presidencia de la república; pero en el hipotético caso que así fuera, es improbable la repetición del escenario provocado por la rebeldía de Manuel Camacho Solís en 1993-94, primero porque tiempo y circunstancias no se equiparan, y segundo porque Osorio Chong le mide bien el agua a los camotes. Además, en el caso de José Antonio Meade, en el corto tiempo de una semana ya ha recibido todas las adhesiones posibles al interior del PRI, y ayer, antes de concluir el plazo señalado por la Convocatoria, fue registrado como precandidato de este partido. Consumatum est.