Pide buena cara ante la delincuencia e injusticias, Hipólito Reyes, el líder de la iglesia católica en Veracruz, quien ha sido señalado de proteger miembros de su institución religiosa, acusados de pederastia.

Recordemos que este personaje desafortunadamente también está vinculado con el apoyo a iniciativas duartistas que agreden los derechos fundamentales de las mujeres, a saber, las modificaciones al artículo 4° de la Constitución, que criminalizan, aunque sea indirectamente, a la mujer, al no aceptar las ampliaciones a las causales legales para que las ciudadanas opten por el aborto.

Es una pena que el representante de ideas humanistas y preocupadas por el prójimo, como lo son las ideas cristianas religiosas en su base, abusen de su poder y de su puesto para promover el daño a sus congéneres.

La falta de congruencia parece mostrar más a un mercader de la fe que a un humanista preocupado por la verdadera felicidad del prójimo.