Pudiera resultarle contraproducente a Javier Corral su afán por exhibir a Manlio Fabio Beltrones como autor de fechorías financieras pues a cambio ha recibido fuertes embates mediáticos, como escribe en Excélsior Jorge Fernández Menéndez: “Javier Corral es un político por definición inescrupuloso y protagónico, que ha sustentado su carrera destapando ‘escándalos’ que nunca han redundado en acusaciones reales. Ha traicionado aliados e incluso a quienes fueron decisivos en distintos momentos de su carrera política. No entiende de lealtades ni de compromisos, porque ha vulnerado unas y otros en muchas oportunidades […].  Corral se impuso como objetivo de campaña y gobierno el encarcelar a Duarte. Llegó a decir que ‘la reconciliación de Chihuahua’ pasaba por el encarcelamiento de su antecesor y su equipo de gobierno, acabó con las instancias de seguridad […] y colocó a sus amigos en esas posiciones. Perdió en unas semanas todo lo que se había avanzado en años […]. Corral, en lugar de gobernar, se ha lanzado a una campaña política enfocada en las elecciones federales de julio cuyos costos políticos para el Gobernador y el Frente pueden ser muy altos…”.