La madrugada de este  31 de enero se dará una rara coincidencia de fenómenos astronómicos: un eclipse lunar, una superluna, una luna azul y una luna de sangre.

El eclipse será visible antes del amanecer del 31 de enero.

La superluna azul de sangre será visible fundamentalmente desde el oeste de América del Norte a través del Pacífico hasta el este de Asia.

El eclipse total no se verá en América, salvo en Hawái, Alaska y el noroeste de Canadá. Pero sí se observará en la mayor parte de este continente como un eclipse parcial de Luna.

Julieta Fierro, investigadora del Instituto de Astronomía de la UNAM, explica cómo ocurren cada uno de los fenómenos. La súperluna ocurre porque “la Luna se mueve entorno de la Tierra, pero su órbita no es perfectamente redonda, es ligeramente alargada. Cuando está más cerca de la Tierra se ve un poquito más grande y como la superficie que brilla es más grande, es más brillante y a esto se le llama superluna, es decir, cuando la luna está en el perigeo y se ve 14% más grande y, por lo tanto, más brillante”.

El término Azul, referido a la Luna (Blue Moon) no se refiere a que la Luna se torne azul, sino que así se nombra a la segunda Luna Llena que ocurre en un mes. La última Luna Llena fue el 1 de enero de este año, y tendremos otra el 31 de enero, así que ésta será, además de una Super Luna, una Luna Azul

Aunque la totalidad del eclipse no será visible en México, si seremos testigos de una singularidad, que sólo será perceptible en una angosta franja del planeta, pues en el momento de la puesta de la Luna ocurrirá el amanecer, alrededor de las 7:13 am del centro de México. El Sol y la Luna estarán al menos por un momento contrapuestos uno del otro en el horizonte.

Las super lunas en eclipse no son muy raras. Sin embargo, un eclipse de una Super Luna Azul, sí lo es, y esta es la trascendencia del próximo eclipse. Un eclipse total de una Super Luna Azul no ocurre desde hace 152 años. El último fue el 31 de marzo de 1866.

Explicación de diferentes fenómenos lunares