El doctor Arturo Nájera este día ha trascendido los límites de nuestra dimensión en viaje hacia lo desconocido, ha partido antes que nosotros pero su despedida ha sido solo un hasta luego. Deja familia y amigos adoloridos, también la alegría de los gratos momentos y el recuerdo de inolvidables vivencias mutuas cuya evocación alejan el sentido de la muerte, no hay tal mientras el recuerdo perdure. Arturo deja atrás un cuerpo físico que, robusto antaño, ya acusaba el efecto por los años de servicio útil y productivo; si donde ahora se encuentra hay lugar para el descanso seguramente ya lo estará disfrutando después de una fructífera existencia por estos lares. Hasta luego Arturo.