Una visión obtusa, de precaria objetividad y maniquea, atribuye a Alejandro Montano Guzmán, Delegado de Gobernación en la entidad, una actitud entreguista hacia el gobierno presidido por Yunes Linares, solo porque señala que la inseguridad no afecta a la gobernabilidad y que trabajará apoyando la estrategia de seguridad del gobierno estatal; olvidan que institucionalmente las delegaciones federales deben coordinarse, al margen de colores políticos, con el gobierno de cada entidad federativa para construir la armonía social a través de la política. También dejan de lado que cada Delegado Federal debe tejer fino para evitar conflictos políticos adicionales a los ya existentes en el curso de un complejo proceso electoral.