Más pronto que rápido, Hipólito Rodríguez, Morena, y la ciudadanía xalapeña, empiezan a comprobar que el ejercicio del poder desgasta, y la obvia diferencia entre la rutina de la cátedra, el cafecito del gabinete respecto de la realidad política. Sería lamentable que la inexperiencia del alcalde xalapeño en los menesteres del servicio público afectara a la población de este municipio; aún es temprano para evaluar la labor del edil, pero molesta su argumento de que en Xalapa no encontró a quienes cubrieran el perfil requerido para servir a sus coterráneos, no es simple “resbalón” como lo intenta explicar el dirigente estatal de Morena, porque los nombramientos acaso no los decidió el alcalde, pero constituye una afrenta a cientos de xalapeños aptos para servir a su ciudad, incluso con mayores merecimientos que Hipólito Rodríguez, a quien la casualidad política lo puso donde se encuentra.