Redacción de Sociedad 3.0- Un polémico libro sobre la campaña electoral y la presidencia de Donald Trump en Estados Unidos se publicó este viernes y salió a la venta  a pesar de la presión de la Casa Blanca, mientras el mandatario continuaba sus furiosos ataques contra el autor de la obra, los medios de comunicación y su ex asesor Steve Bannon.

Fire and Fury (Fuego y Furia), título del libro, provocó la frustración del mandatario estadounidense y no se hizo esperar para recurrir a su cuenta de Twitter: “(El libro) está lleno de mentiras, tergiversaciones y fuentes que no existen”, tuiteó la noche del jueves Trump, quien horas después criticó a los medios de comunicación por dedicar atención al tema. Aseguró que no autorizó “ningún acceso” a la Casa Blanca al autor del libro, Michael Wolff y que “nunca” habló con él para ese texto.

Por su parte, Michael Wolff afirmó que en las entrevistas realizadas para el trabajo verificó que “el 100% de quienes lo rodean” cuestionan si Trump realmente tiene condiciones para conducir el destino del coloso gringo. “Todos lo han descrito de la misma manera, dicen que es como un niño, lo que quieren decir es que necesita satisfacción inmediata, todo gira en torno a él”, dijo Wolff en una entrevista a la empresa multimedios de NBC, “dicen que es un imbécil, un idiota”, insistió el periodista y escritor. “Es necesario tener en cuenta que es un hombre que no lee, un hombre que no escucha”, añadió.

En el caso de México, Wolff escribe sobre el yerno de Trump, Jared Kushner, quien buscó pactar la construcción del muro fronterizo con el presidente Enrique Peña Nieto: “Kushner veía la oportunidad para convertir el tema del muro en un acuerdo bilateral que lidiara con la inmigración, lo que sería un logro impresionante en la política trumpista”, señala el autor.

De acuerdo con Fire and Fury, Kushner intentó alcanzar un pacto sobre inmigración con el gobierno mexicano, en el cual se incluiría la construcción del muro fronterizo. En el texto hace énfasis sobre las conversaciones telefónicas que tuvieron Donald Trump y Enrique Peña Nieto, mismas que luego se hicieron públicas:

“Era vivamente claro que México no entendía o no quería jugar el nuevo juego“, dice Wolff. “El Presidente mexicano rechazó construir la simulación de pagar por el muro, una simulación que pudiera haberle redundado en una gran ventaja para él, sin que él tuviera que pagar en realidad por el muro“.