Paulina Ríos

Lo que viene a complicar seriamente a los candidatos del partido tricolor es la posible salida del Partido Verde Ecologista de la tradicional alianza con el PRI. Ya se planteó este esquema electoral en las campañas de Sinaloa y Oaxaca. Lo mismo que se gestó en Chiapas.

Al parecer el líder nacional de los ecologistas, Carlos Alberto Puente Salas, se inclina por abrirle la puerta al proyecto de López Obrador.

Estos jaloneos entre tricolores y verdes resultan preocupantes porque el PRI perdería decenas de miles de votos. Al grado que se especula que abandonaría a José Antonio Meade para buscar un acercamiento con el candidato presidencial de Morena. Se entiende que el verde Ecologista sin el manto protector del partido en que está en el poder podría perder su registro.

No hay nada escrito en el quehacer político y lo más conveniente son los intereses que imperan en los partidos políticos chicos por su sobrevivencia.