El presente proceso electoral para elegir gobernador de Veracruz adquiere connotación de inédito porque será la primera ocasión  que coincide con una elección federal. Esta circunstancia tiene diversas lecturas: si el presidente de la república contara con aceptable apreciación pública, el beneficiado sería su partido, pero como no es así el candidato del PRI está obligado a redoblar esfuerzos. Por otro lado, el PAN gobierna el Estado y este es un factor que lo puede beneficiar o afectar negativamente, según sea la apreciación pública respecto del gobierno estatal. En otro renglón, la coincidencia con la elección del presidente, con Morena en plan de aplanadora, el “efecto” López Obrador pudiera definir la elección estatal. Esta hipótesis se irá confirmando o desfigurando según transcurra el proceso electoral, o sea, hasta ahorita nada para nadie.