En el hombre la capacidad de asombro es inagotable, tal vez porque se recicla a cada momento de su actividad porque finalmente nada nuevo se ve bajo el sol. Así lo podemos observar en la lista de candidatos que presentan los partidos políticos: El PRI, lanza a Deschapms, el impresentable dirigente petrolero; López Obrador, o Morena, candidatea al prófugo Napoleón Gómez Urrutia y a Nestora Salgado, quien estuvo presa acusada de secuestro. El PAN postulará a Isis Amaya Baltazar, novia del senador panista Jorge Luis Preciado, allá en Colima; acá en la aldea, el PAN es utilizado como agencia de colocaciones para familiares y amigos: Enrique Cambranis, quien es diputado federal ahora será diputado local; Monserrat Ortega Ruiz, esposa del dirigente estatal del PAN, José de Jesús Mancha Alarcón, será diputada local; Sergio Hernández, presidente de la Junta de Coordinación Política en el Congreso local, es candidato por las dos vías, de mayoría y de representación proporcional pues no está seguro de conseguir que los electores se fijen en él. Son fanáticos de la consigna de Garizurrieta: “vivir fuera del presupuesto es un error”. Pero ¿Cuándo trabajan y hacen algo útil? ¿Pobre México, tan cerca de sus políticos y tan lejos del progreso!