Xalapa- 2018-02-0213:41:06- Leticia Cruz

La violencia de distintos tipos, a través de internet y redes sociales, pone en peligro a los niños veracruzanos, incluso a merced de grupos delictivos ligados a la trata de personas, expuso en entrevista el académico de la Universidad Veracruzana (UV), Arturo Narváez.

Ante ello, refirió, no hay medidas de seguridad claras ni datos específicos.

Y es que en el contexto de violencia e inseguridad que se padece en el estado de Veracruz y el país, se ve incrementada también la violencia en el espacio escolar, el espacio social, el espacio familiar, así como en el espacio cibernético, acentuó.

La falta de supervisión de los padres en torno al contenido al que acceden a través de internet los menores de edad, así como la falta de regulación y seguridad sobre el tema, sumado a hechos como el subir fotografías de menores de edad, incluso desde recién nacidos a redes sociales; ponen en alta vulnerabilidad a niños y niñas, ante bandas dedicadas a la trata de personas, comentó el catedrático de la Facultad de Sociología de la Universidad Veracruzana.

La vulnerabilidad de menores ante redes de trata, a través de las redes sociales, se suma a diferentes expresiones de violencia en internet, como el ciber acoso, por ejemplo.

Ante ello, Arturo Narváez explicó que “hay un primer desafío, en el estado no hay cifras que den cuenta de la ciberviolencia y cuáles son los casos, hablando de diferentes expresiones como el exponer a los menores teniendo conflictos en las escuelas, hasta ciberviolencia que puede exponer a los menores a redes de trata o de explotación”.

Arturo Narváez enfatizó que desde los municipios, estados y federación, debe construirse un mecanismo de prevención y atención a la ciberviolencia. El problema es que a nivel estatal ni siquiera hay Policía Cibernética, expuso.

“Existe a nivel federal esta lógica de Policía Cibernética, pero a nivel del estado y a nivel de los municipios no existe este mecanismo, y es fundamental que se empiece a generar e incorporarse a la estrategia de respuesta ante cualquier abuso que se esté dando contra niñas y niños, aunado a una política de información dirigida hacia las familias y desde los referentes escolares, para crear puentes y que los padres conozcan las implicaciones y riesgos que puede haber en las redes sociales, y cómo hacer una política preventiva”