El alcalde de Tatahuicapan, Esteban Bautista Hernández (uno de los beneficiarios por la desidia de Duarte de Ochoa de poner orden en ese municipio), manda una seria advertencia a sus pares de Coatzacoalcos, Minatitlán y Cosoleacaque para que le cumplan en la realización de obra pública en su municipio de monto multimillonario, de lo contrario dejará sin el agua de la presa Yuribia a la población de los referidos municipios. Nadie le ha hecho entender al señor Bautista Hernández lo dispuesto en el artículo 27 constitucional sobre que el agua es propiedad de la nación y a esta le corresponde regular su uso; de cualquier manera utilizan el suministro de agua como espada de Damocles contra la población abajeña. Pone de plazo el 30 de marzo para la respuesta, si no le cumplen sus exigencias obrará en consecuencia. Las obras que reclama alcanzan un monto de 21 millones de pesos ¿se los darán o acudirán al apoyo del gobierno estatal para hacer cumplir la Constitución?