La incursión de aspirantes a la presidencia de México por la vía del sin partido, conocida como Independiente, es una prueba para el Sistema Político Mexicano, de registro histórico pues medirá el grado de madurez ciudadana y el impacto que su participación tendrá en la orientación de los comicios. Margarita Zavala, Jaime Rodríguez y Armando Ríos Piter, entran en total desventaja respecto de los candidatos de partido pues aparte del exiguo recurso que el INE dispone para su movilización su tiempo de campaña es de menos duración, y carecen de la estructura burocrática y territorial de los partidos. Pero los tres sabían de esas desventajas y no obstante le entran al juego con singular entusiasmo, digno de encomio por donde se le vea porque aportarán una visión diferente sobre una competencia electoral y acarreará mejoras sustantivas a nuestra democracia.