Avanzadas las horas después de que Proceso y Reforma publicaran la versión de que diputados federales del PRI le exigieron a su coordinador que le demande al Presidente la renuncia de Enrique Ochoa Reza a la dirigencia nacional del PRI, el coordinador de los legisladores niega la especie y asegura que los dichos padres conscriptos le dan su respaldo al hoy cuestionado líder nacional. Los medios de comunicación, sin embargo, insisten en sostener que la versión publicada es cierta y que fue reiterada en reunión posterior que se realizó en el propio edificio de San Lázaro.

El desacierto racista y sexista de Enrique Ochoa al intentar descalificar a los seguidores de Morena, ha sido un duro golpe a la débil campaña de José Antonio Meade, que no levanta ni aunque le pongan levadura, pero se suma a otros dislates ochoístas que han disparado las alarmas entre la banda tricolor.

Así que es más creíble lo que dicen Proceso y Reforma que la defensa de Carlos Iriarte, que no tendría otro objetivo más que preservar lo poco que queda del prestigio de la unidad priista. Si Ochoa Reza renuncia, la debacle estaría o estará más que cantada.