Veracruz- 2018-02-0608:29:50- Carime Totosaus/  “Como dijo alguna vez Fernando Gutiérrez Barrios… Cada pueblo tiene los penales que se merece”, expresó Juan Miguel Reboulen Uribe, quien ha sido director de varios penales en el estado de Veracruz.

Reconoció que en el Puerto de Veracruz no existe, para empezar, un Cereso, y es urgente crear una unidad de justicia penal en donde estén clavados los juzgados, asimismo un centro penitenciario con instalaciones adecuadas donde los reos puedan trabajar para que verdaderamente sean productivos y no una carga para la sociedad.

En su haber ha sido director de los penales de Palma Sola, Pacho Viejo, Coatzacoalcos, Cosamaloapan y el extinto penal Ignacio Allende que se encuentra actualmente en ruinas.

Este penal solo cuenta con una hectárea pero fue ampliado en dos ocasiones, una vez lo autorizó el gobernador Agustín Acosta Lagunes, y la segunda vez por órdenes del mandatario Patricio Chirinos Calero.

El reclusorio era funcional para procesados pero excedió la capacidad para sentenciados que en su momento llegó a tener mil 500 reos de tipo federal, entre 1990 a 1994, asegura el director del Allende en esa época.

Reos dominaban

el reclusorio

Al tomar posesión Reboulen Uribe se percató que existía un autogobierno dentro del penal manejado por los mismos reos. Lo que hizo este funcionario que aún creía en la honestidad fue tratar de compenetrarse con la población que albergaba este reclusorio.

La población cosmopolita de reclusos enfrentaba una situación diferente entre los cuales se encontraban famosos narcotraficantes, así como integrantes del Cartel del Golfo.

A pesar de su nula experiencia en este tipo de penales el director utilizó eso a su favor participando con ellos en actos deportivos, producción de sillones y les dio la oportunidad de estudiar dentro del mismo reclusorio. Lo cual corrigió la inactividad en la que se encontraban sometidos los prisioneros.

En 1998 llegó a Veracruz el crimen organizado con la agrupación que se hacía llamar “La Compañía” que empezó a controlar la venta de marihuana y cocaína en el Puerto, relata Reboulen Uribe.

Este grupo tenía un gran poder ingresando al penal, apoderándose desde el teléfono, la tienda, la refresquería y hasta la cocina.

Los reclusos de nuevo ingreso que eran aproximadamente de 12 a 15 diarios eran maltratados en su mayoría hasta que la familia daba dinero, comprando así protección a los capos que controlaban el Cereso, manifiesta el entrevistado.

Su vida en peligro

“Cuando Fidel Herrera Beltrán estaba en el poder el candidato a gobernador Miguel Ángel Yunes Linares declaró en todos los medios que el narcotráfico tenían controlado al penal de Allende, que era su cueva u oficina”, dijo.

“Tuvo el valor porque eso sí lo tengo que reconocer, yo no tenía quién me protegiera, ni a mi familia, y sabía el poder que tenían estas personas en el estado”.

Narra que cuando la prensa buscó reacción a las declaraciones de Miguel Ángel no tuvo más remedio, como director del penal Allende, que confirmarlas. Desde ese momento la suerte ya estaba echada.

“Cuando yo hablé en una ocasión me mandaron un aviso: ¡Compadre bájele, porque si vuelves a hablar te puede ir mal!”, platica.

Cierran el Cereso

Tras las declaraciones del ahora gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, y confirmadas por el director del Cereso, la presión pública hizo que el mandatario estatal (Fidel Herrera) ordenara al Subsecretario de Salud a revisar el penal, el cual dictaminó que no guardaba las condiciones necesarias para seguir siendo penal. Además de su cercanía con las escuelas. En resumen, fue cerrado.

Juan Miguel Reboulen Uribe afirma que no se puede cerrar un penal si no hay otro en existencia sobretodo en el distrito más grande de Veracruz, lo cual ha originado una serie de molestias a los reos procesados porque se los llevan a otros reclusorios, los mismos familiares no tienen acceso y representa más gasto.

“Yo pensé que con el cierre y con la presión del entonces candidato Miguel Ángel Yunes Linares, iba a hacer otro penal en éste, su periodo, esto por la cantidad de habitantes en el Puerto de Veracruz, su importancia como ciudad, y la cantidad y por el tipo de delincuencia que hay en el estado, pero no fue así”, lamentó.

El penalito ubicado en Playa Linda es un módulo de 72 horas que está dentro de las instalaciones de la Policía, y nadie puede estar ahí, advierte.

Urge nueva visión

penitenciaria

Respecto a las cárceles de nuestro País opinó que están sobrepobladas, no son efectivas, no readaptan, hay motines por todas partes máxime que la criminalidad ha avanzado, no son seguras y no hay un trato digno a los reclusos.

El sistema penal de Veracruz es rígido, duro, existen problemas de violencia dentro de la cárcel, persisten algunos problemas de distribución de droga, son penales lo cual es una extensión de la sociedad. En tanto un director general sin recursos no puede acabar con este problema, sostuvo.

“Hay que tomar como ejemplo los países europeos donde la criminalidad ha bajado más del 80% aunado a la legalización de la marihuana. El contraste con Veracruz es abismal, ya que aumentó la criminalidad un 400 por ciento”.

Consideró que este incremento se debe a la mano dura del gobierno aplicando el principio en donde la violencia genera más violencia. “Lo que necesitamos es una nueva visión penitenciaria”, consideró.

Insistió que hay que crear un nuevo sistema penitenciario y la oportunidad es en Veracruz que no hay penal.

“Que lo haga el gobernador que en un momento protestó, él influyó en el cierre de ese penal que estaba controlado por la delincuencia organizada”, indicó.

Propone se aplique un modelo diferente con un espacio de 10 a 15 hectáreas, circundada y en el centro se coloquen los dormitorios para que los internos sean productivos.

En tanto ocurren estos cambios en el sistema penitenciario veracruzano, agregó que no es justo que esa obra monumental que es el edificio que albergó el penal que data de 1908 permanezca ociosa y deteriorándose totalmente.

Por otra parte el actual litigante quien también fungió como juez, subrayó que es necesario rescatar el inmueble del ex penal Allende.

Inmediatamente dijo que desde hace tiempo se lo hubieran dejado a él para rescatarlo, destinándolo únicamente para reos procesados lo cual evitaría tener que estarlos trasladando. Serían aproximadamente 700 reclusos lo suficiente que con una buena seguridad funcionaría. Para sentenciados sí habría que hacer otro penal, calculó.

Destituido por Yunes

Después de dar más de 3 mil prelibertades, el director del penal de Allende (en esa época) fue destituido por no notificar directamente al Secretario de Gobierno de ese entonces, hoy actual gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares, el cual se molestó por la omisión ante la preliberación del famoso reo conocido como el ‘Zar de los Robacoches’.

“Fue un error personal no hablar directamente con el Secretario de Gobierno de esta preliberación de las miles que se dieron, pero era obligación de quien estaba a su lado, que era el jefe de todos los penales”, dijo Reboulen Uribe.

FRASE

Yo no tenía quién me protegiera, ni a mi familia, y sabía el poder que tenían estas personas en el estado.

Como dijo alguna vez Fernando Gutiérrez Barrios… Cada pueblo tiene los penales que se merece.

Juan Miguel Reboulen Uribe

Exdirector del Allende

AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO