El abuso y la extorsión siguen siendo el viacrucis de los migrantes en su camino por conseguir el sueño americano, pues son elementos de la Policía Federal quienes los acosan, sin importar si se trata de mujeres ancianos y niños, reveló en exclusiva para Diario del Istmo, Juan Menéndez, guatemalteco refugiado en Coatzacoalcos.

“Hay muchas historias de gente que sí sufre golpes, de hecho aquí mismo (en la Casa del Migrante) hay personas agredidas y que han sido asaltadas, y bueno, en Catazajá (Chiapas), la Policía Federal agarró a disparos a un grupo de niños como de 5 años que venían con dos señoras, una joven de 15 años y dos hombres, quienes para que se detuvieran les quitaron todo el dinero y les dijeron que se fueran y así ya no los iban a contener”, detalló el indocumentado.

A su vez manifestó que él no pudo presenciar el acto, ya que llegó después de la agresión con otros viajeros, pero sí escucharon las detonaciones que hicieron los uniformados con las armas de fuego, además de los testimonios de las víctimas.

INCUANTIFICABLES DENUNCIAS

La historia de estas personas se suma al 99% de situaciones impunes con los migrantes que llegan a México, siendo principalmente las corporaciones de seguridad las que violan sus derechos humanos ante el desconocimiento de sus víctimas, que por continuar su travesía permiten abusos de todo tipo.

“Es casi imposible dar una cifra como tal ya que muchas veces no todos denuncian en primera y segunda los que logran denunciar están en diferentes entidades federativas y por lo mismo no hay como tal una, incluso del conteo que lleva la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) no todas derivan de una denuncia algunas son quejas”, mencionó Rubén Figueroa, integrante del Movimiento Migrante Mesoamericano.

Tan sólo en el 2016 en el país se contabilizaron mil 50 agresiones a migrantes, mientras que en julio del 2017 se tuvo el registro de 471 reportes de abuso a los indocumentados, siendo los estados más afectados Oaxaca, Tabasco, Coahuila, Sonora y Tabasco.

Incluso en Veracruz en lo que va del año se han registrado la detección de dos tráiler que transportaban migrantes; el pasado 16 de febrero unos 200 indocumentados en su mayoría hondureños los traían desde Villa Hermosa y casi morían asfixiados.

Mientras que el 17 de febrero, elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSP) con base en Las Choapas, auxiliaron a un grupo de 150 personas de nacionalidad hondureña, guatemaltecos y salvadoreñas que se estaba asfixiando en un camión que habían tomado con destino a la frontera norte.

MEDIDAS PARA CUIDARSE

Juan, es un señor de aproximadamente 40 años, que dejó a su esposa y a sus ocho hijos en su natal Honduras para buscar darle una mejor calidad de vida a su familia, y que para evitar este tipo de agresiones tiene que omitir su nacionalidad; incluso dijo que memoriza los nombres de lugares en los que ha estado ya que es una forma de ‘despistar al enemigo’.

“Cuando me preguntan si soy de aquí, yo les digo que sí porque luego nos condicionan el costo del pasaje; la verdad el recorrido que hacemos para entrar a México y lo que sigue es muy duro, porque cuando subimos a las combis para avanzar y sabemos que tienen un costo de 20 a 30 pesos y nos cobran hasta 200 pesos, para cuando llegamos a esta estancia ya no tenemos dinero”, externó.

Es gracias a la amabilidad de algunos mexicanos, a quienes considera como los ‘Ángeles de Dios’, como evitan pagar las altas cuotas y cruzar por lugares peligrosos, por lo que con una semana de trayecto, sufriendo diversos problemas, Juan Menéndez reconoció la labor que hacen en la Casa del Migrante de Coatzacoalcos, ya que fue hospedado el domingo por la tarde durante 24 horas como marca el reglamento, brindándole alimento y una estancia para descansar, esperando que su familia pueda mandarle dinero y continúe su trayecto el martes.

Coatzacoalcos- 2018-02-1918:33:38- Miralda Cadena / AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO