Las recientes detenciones del personal de la Secretaría de Seguridad Pública huelen a gato encerrado. La última audiencia de Bermúdez Zurita realizada a principios de este mes, sugieren que el segundo hombre de la administración duartista se puso flojito… ooootra vez.

En un intento desesperado de salvarse, Bermúdez Zurita le está poniendo el dedo a los que colaboraron con el régimen de terror que desencadenó, en primera instancia, la presunta alianza de Fidel Herrera con la delincuencia organizada en Veracruz y, en segunda, el desalmado papel que Javier “N” representó como gobernador de nuestro querido y moribundo Veracruz.

¿De verdad le servirá de algo al ex Secretario de Seguridad Pública dejar que caigan los peones? Se le olvida que Yunes Linares es un experto en hacer que canten los pajaritos para dejarlos, al final, sin alpiste, ni agua, ni nada más que su jaula.