Productores de leche de la región se manifiestan frente a Palacio de Gobierno en Xalapa para exigir que cesen las importaciones de leche en polvo y sea mejorado el precio del producto que ellos venden, a la vez que se duelen de las malas políticas del Gobierno Federal que los mantienen angustiados y en el hambre, según dan a conocer en un comunicado del Frente Nacional de Productores y Consumidores de Leche, A.C., suscrito por su presidente, Álvaro González Muñoz.

Como medida desesperada, los lecheros se dedicaron a regalar el producto en bolsas de plástico a los viandantes que acertaban a pasar por la calle Enríquez.

En su comunicado señalan: “hacemos un llamado al Gobierno de la República, a través de las secretarías de Agricultura, Desarrollo Social y Economía, a que den respuesta a 150 mil productores de nuestro gremio, que nos debatimos entre seguir empobrecidos y desaparecer, o incorporarnos al proceso de desarrollo nacional. Estamos en franca desesperación por la nula atención de los titulares de estas dependencias. Ellos juegan al teléfono descolgado o a los oídos sordos, mientras nosotros padecemos hambre frente a la disyuntiva de que mueran nuestros animales por hambre o llevarlos al matadero para rescatar algo”.

También manifiestan su molestia por el nulo interés del gobierno mexicano (ECONOMÍA, SEDESOL y SAGARPA) por ayudarles a resolver los graves problemas que no sólo son de aumento del precio del producto, sino resultado de una política de importaciones indiscriminadas de leche en polvo. Esto ha condenado a los productores nacionales a desaparecer, afirman, ahorcados por un precio y una competencia despiadada, de la cual se han beneficiado los países desarrollados, como Estados Unidos, Europa y ahora Nueva Zelanda.

Y continúan: “Esta problemática se ahonda, por la necesidad que tenemos de reposición de vaquillas, de renovación de infraestructura, de aprovisionamiento de forrajes, del uso de medicamentos y de instrumentos necesarios para un manejo adecuado de los animales y del propio producto, una vez extraído de las vacas; de sistemas de acopio y transporte de la leche. Todo esto no cuenta para las autoridades, quienes están empeñadas en hacer pesada la carga a los pequeños y medianos productores de leche”.

“En los últimos cinco años se ha mantenido una política de imposición de un precio castigado por cada litro de leche producido y entregado a la industria y a la empresa LICONSA, que no permite que los productores tengamos derecho a obtener utilidades para reinversión y para alcanzar un nivel de vida decoroso y sin angustias económicas. Todo esto, sin que dejemos de tener un interés propio por ofrecer el mejor alimento de este país a las clases sociales más necesitadas, por la vía del Programa de Abasto Social que LICONSA realiza por parte de la Secretaría de Desarrollo Social. Es de señalar que el programa de distribución de este alimento a los compatriotas desprotegidos, es de los mejores que la actual administración tiene, ya que con los nutrientes de la leche que producimos, en múltiples ocasiones sirve como único alimento para niños, jóvenes y ancianos en el día”.

“Exigimos que de manera inmediata la SEDESOL, a través de LICONSA, incremente el precio que paga a productores nacionales a $8.00 (ocho pesos) el litro. Estimamos que esto permitiría no sólo la subsistencia, sino el crecimiento de este sector, sobre todo de pequeños y medianos productores; garantizaría también que el abasto para los Programas Sociales Federales no tenga suspensiones por la volatilidad del dólar o en su caso de la escasez de este producto en el mundo.