La vertiginosa celeridad de las noticias apenas ocurre el hecho que transmiten acumula una tras de otra sin dar tiempo a digerirlas de tan rápido que nos llegan; todavía no sabemos sobre las declaraciones de Javier Nava Soria, el presunto prestanombres de Duarte de Ochoa, y ya tenemos la noticia sobre cómo trianguló Ricardo Anaya sus operaciones de compraventa. De igual manera se nos informa del aseguramiento de cuatro Ranchos de César Duarte como de la posible extradición del ex gobernador de Tamaulipas desde Italia, Tomás Yarrington; y qué decir del hallazgo de la ASF en las auditorías a Sedesol encabezada por Rosario Robles. Todo se agolpa y configura una apreciación negativa respecto del gobierno de Peña Nieto, cuando, paradójicamente, es de donde parten las acciones contra los interfectos. Cosas del internet y de redes sociales cuya influencia en el imaginario colectivo es indiscutible.