Política para no iniciados
Por Jorge Flores Martínez

Hace ya más de diez meses solicité una cita con el secretario particular del gobernador, mi motivación eran dos razones: la primera, que a mi esposa la habían corrido de su trabajo sin mediar causa y, lo peor, sin pagarle los meses que había trabajado; la segunda, pedir apoyo para una joven veracruzana, de excelencia, que había sido aceptada en una de las mejores universidades del mundo con una beca parcial, se trata de la primera mexicana y veracruzana en obtener una beca en esa institución.

La respuesta del gobierno del “cambio”, ninguna, ni siquiera la cita.

El día de hoy, esa joven veracruzana se encuentra en Washington D.C. en el CATO Institute y, con una beca total en la Universidad de Eufurt, en Alemania.

El tema para ser aceptada en el CATO Institute y en la Universidad de Eufurt: el riesgo que presenta la democracia en México y la vulnerabilidad de la mujer en Veracruz. Lo triste es saber que tiene razón; la democracia en México se encuentra en peligro, el riesgo de ser gobernados por un régimen autoritario es latente y real y, por supuesto, la vulnerabilidad de la mujer en nuestro estado es inaceptable, no cuentan con espacios ni apoyos para desarrollarse, son menospreciadas en su enorme capacidad, las políticas no son plenamente inclusivas y por desgracia, lo único que les prometen es que ya no las van a matar, a violar, a desaparecer o a traficar con ellas, y ni eso, que es elemental, les pueden cumplir.

               Lo anterior viene al caso, porque hay miles de jóvenes veracruzanos ignorados por nuestras autoridades, y es que en Veracruz, los privilegios ya no pertenecen al esfuerzo, dedicación o mérito, son propiedad de los políticos, para que los gocen impunemente en nuestra cara, para que los veamos hablar de desvíos multimillonarios sin castigo, candidaturas indecentes, millones y millones de pesos por solo ser nuestros servidores públicos y el disfrute de una vida de lujos indecibles, patrocinada con nuestro dinero, el dinero de todos los veracruzanos.

Ya no creo en ningún político, me parecen vacíos y poco inteligentes; viven para participar en elecciones, esa es su vocación de vida, tranzar el voto, aprovecharse de la ignorancia de los más pobres, abusar de la buena voluntad de los ciudadanos, prometer cualquier cosa en las colonias de la periferia, tracalear puestos con líderes corruptos, sacar ventaja, siempre al margen de la Ley y disponer, como si fuera una mercancía más, de nuestra seguridad, salud y educación como un negocio al mejor postor.

Este sistema político deja a un lado a los mejores y pone el gobierno en manos de los peores, es difícil pensar en un Veracruz mejor, de todos y para todos, si seguimos en este círculo vicioso y corrupto.

Mi hija se fue, seguramente desde su nueva posición luchará por los derechos de las mujeres veracruzanas, de eso estoy convencido, pero también estoy seguro, que no tendrá nada bueno que decir de nuestros gobernantes.

Enhorabuena Laurita, trabaja duro, estudia incansablemente, nunca te des por vencida y recuerda siempre a tus abuelos, ellos te trazaron el camino de la honestidad y decencia a prueba de todo, y esa siempre es una ventaja que otros no tienen.

Jorgeflores1mx@nullme.com