Para el grueso de la población no debiera pasar desapercibida esta memorable fecha de las efemérides mexicanas pues ilustra una etapa del México naciente, pujante y ambicioso de la etapa posrevolucionaria, el nacimiento de nuestras instituciones, la consolidación de esperanzas, la dignidad de todo un pueblo solidarizándose con su gobierno, una imagen casi irrepetible en México. Por esa decisión histórica de expropiar el petróleo los mexicanos fuimos “dueños” del oro negro, pura ilusión depredadora perdida por la pésima administración del recurso que no supimos aprovechar. Pero la grandeza histórica de Lázaro Cárdenas representa al David mexicano contra el Goliat imperialista, tal es lo que este día celebramos y debemos acentuar la conmemoración antes que termine de difuminarse en la bruma de los actuales acontecimientos.