Uno de los acontecimientos más importantes del siglo XX, mexicano es sin duda alguna, fue la histórica expropiación de la industria petroleras, el 18 de marzo de 1938, en el primer sexenio revolucionario, encabezado por el General Lázaro Cárdenas del Rio (1897-1970). Los gobiernos emanados de la robolución mexicana; en los últimos sexenios nacionalistas, el petróleo fue la moneda corriente para financiar al país, pero sobre todo para corrupción desde el gobierno y su partido. Si bien es cierto mucha de la infraestructura de México, tuvo el respaldo de la venta del oro negro. Sin el no se puede explicar el desarrollo del milagro mexicano. En particular en los sexenios de Luis Echeverría Álvarez, José López Portillo y Pacheco, Miguel de la Madrid, en donde se dieron las muestras de abuso y corrupción.

            Sin olvidar también que en el sexenio de Enrique Peña Nieto, con todo su reformas estructurales, encontramos ejercicios de  corrupción entre PEMEX y el gobierno para la financiación de la campaña de 2012.

            Otro de los grandes problemas de la industria petrolera mexicana, es el sindicalismo charro, al servicio del gobierno y el Partido Revolucionario Institucional, cuantas fortunas  se hicieron bajo  el amparo del sindicato, hoy sólo basta recordar al senador de la republica, Carlos Romero Deschamps, líder del sindicato de trabajadores petroleros de la República Mexicana, sinónimo de todos los males en la industria del petróleo.

            En el sexenio de Miguel de la Madrid Hurtado, 1982-1988, cambió modelo económico del nacionalista al neoliberal, desde hace 35 años. Uno de los principales objetivos  fue el petrolero en manos de gobiernos corruptos. Hoy el petrolero, ya cuanta con participación del capital privado y extranjera; y se confirmo que nunca fue del pueblo mexicano, sino de una elite política-sindical fueron los únicos beneficiarios.  La consigna callejera de las manifestaciones, “país petrolero y pueblo sin dinero”, lo confirman.

            El estado de Veracruz, fue un protagonista de primera línea  de la crisis petrolera durante el sexenio de Cárdenas, fueron los pozos petroleros del norte del estado, donde se dieron las luchas entre trabajadores mexicanos y los dueños extranjeros del oro negro.

            El Presidente Lázaro Cárdenas del Rio, escribió en : Obras. I. Apuntes 1913/1940. Tomo I. UNAM. México, 391 pp:

19 de marzo

Siendo las 3 horas del 19 (sábado) firmé en Palacio el decreto de expropiación que formularon los señores licenciados Eduardo Suárez, Raúl Castellano, Antonio Villalobos, Enrique Calderón, Gustavo Corona, el secretario de Economía Enfrían Buenrostro y el ingeniero Manuel Santillán, director de la Administración General del Petróleo.

Con un acto así, México contribuye con los demás países de Hispanoamérica para que se sacudan un tanto la dictadura económica del capitalismo imperialista.

Ayer se decretó la expropiación de las instalaciones industríales de las empresas petroleras que operan en el país.

A las 22 horas de ayer, 18 de marzo, dirigí en Palacio Nacional un mensaje a la Nación, participándole el paso trascendental que da el Gobierno de México, reivindicando la riqueza petrolera que explotaban empresas extranjeras.

He hablado al pueblo pidiendo su respaldo, no sólo por la reivindicación de la riqueza petrolera, sino por la dignidad de México que pretenden burlar extranjeros que han obtenido grandes beneficios de nuestros recursos naturales, y que abusan considerándose ajenos a los problemas del país.

Con voluntad y un poco de sacrificio del pueblo para resistir los ataques de los intereses afectados, México logrará salir airoso; y para ello confío en la comprensión y patriotismo de todos los mexicanos.

Hoy podrá la Nación fincar buena parte de su crédito en la industria del petróleo y desarrollar con amplitud su economía.

Los Pinos, 23 horas