Xalapa- 2018-03-0916:53:26- Jesús Ruiz
La Fiscalía General del Estado (FGE) logró la ampliación de las medidas cautelares de la que es sujeto el ex gobernador interino, Flavino Ríos Alvarado.

De esta manera el imputado tiene prohibida su salida del distrito judicial, la no devolución de la garantía económica que pagó en un principio por la cantidad de 5 millones de pesos y continuar con la firma semanal en el libro de Gobierno.

El priísta es acusado de tráfico de influencias, abuso de autoridad y encubrimiento, ya que según la Fiscalía habría ayudado a escapar al ex gobernador Javier Duarte, facilitándole el uso de un helicóptero en noviembre de 2016.

Durante una audiencia realizada este viernes la Fiscalía informó que él padecer unas hemorroides, fue el motivo por el que el priísta salió de la cárcel, y no una enfermedad cardiaca como se manifestó.

La defensa de Ríos Alvarado rechazó aceptar la ampliación de las medidas, lo que la Fiscalía refutó señalando que son acordes a su condición, pero que en todo momento puede pedir la prisión preventiva necesaria al juez encargado del caso.

Esto es porque de acuerdo con un parte médico firmado por el doctor José Martín Arroyo Cazares, la intervención programada el pasado 10 de abril de 2017 en el hospital Ángeles de Xalapa, se debió a una enfermedad hemorroidal, no así por un problema en el corazón.

Cabe destacar que Ríos Alvarado fue detenido el pasado 12 de marzo, e ingresado al penal de Pacho Viejo, donde solo estuvo una semana en prisión preventiva, ya que tras la celebración de la audiencia de vinculación a proceso afirmó sentirse enfermo.

De esta manera, vía su defensa, se solicitó el traslado del ex secretario de gobierno de Javier Duarte de Ochoa y sucesor de este a un nosocomio particular, donde estuvo por casi un mes, supuestamente aquejado por males en el corazón.

En contraste, su defensa señaló que un informe del propio médico del penal de Pacho Viejo señala que no podía seguir en prisión debido a su enfermedad.

En entrevista posterior, a su salida del juzgado, afirmó que sí padece de males cardiacos “tengo un problema en el corazón, el cardiólogo lo sabe, mi corazón me está creciendo y obviamente tengo hipertensión”, dijo.

“Eso fue lo que orilló a que saliera yo de la prisión porque el corazón no avisa, ya tuve dos pre infartos; lo otro es otra cosa”, agregó.

El ex gobernador interino criticó haber pagado 5 millones de pesos para dejar la prisión preventiva, ya que esto le ha causado un agravio pues su notaría está cerrada mientras se desarrolla el proceso en su contra.

Durante el desarrollo de la audiencia, que duró menos de dos horas, afirmó que quienes fueron sus empleados en la notaría asentada en Minatitlán, lo están demandando por falta de pago de los salarios, derivado de la imposibilidad de seguir ejerciendo, por estar vinculado a un proceso penal, de acuerdo a lo que marca la misma ley notarial.

“La voy a recuperar porque tengo un amparo, porque hay presunción de inocencia; la vinculación a proceso no quiere decir que sea uno culpable, no se ha cerrado la investigación, no hemos ido a juicio, no he sido condenado y soy inocente”, reiteró.

AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO