El 26 de febrero el alcalde de Tatahuicapan, Esteban Bautista, mandó un ultimátum a los alcaldes de Cosoleacaque, Minatitlán y Coatzacoalcos para que se comprometieran a hacer en su municipio obra pública por 21 millones de pesos, de lo contrario el 30 de marzo cerraría las válvulas de la presa Yuribia para suspender el suministro del líquido vital a las referidas poblaciones abajeñas. La fecha del requerimiento fue ayer y afortunadamente nada hay que avise del cumplimiento de la amenaza y nada se sabe si le van a cumplir sus requerimientos o prevaleció la negociación política, lo cual enviaría señal de que la blandengue actitud duartista para resolver los problemas es cosa del triste pasado.