En un juicio legal los abogados acuden a cuanto subterfugio haya con tal de ganar un pleito, lo cual para nada demerita su actuación profesional; es el caso de quienes llevan la defensa de Mauricio Audirac quien está detenido acusado de desviar recursos públicos. Para descargar culpas distribuyen estas entre otros ex funcionarios duartistas: Tomás Ruiz González, Salvador Manzur Díaz, Fernando Charlestón Hernández, Carlos Aguirre Morales, Alberto Silva Ramos, quienes utilizaron la afamada “licuadora” para desviar recursos destinados a menesteres previamente determinados. Pero, si bien les pudiera asistir la razón por involucrar a esos personajes, de ninguna manera exculpa a Audirac de lo que se le imputa. Lo que llama poderosamente la atención es que, salvo Silva Ramos que está protegido por el fuero legislativo en su condición de diputado, los otros gozan de cabal libertad.