Por Virginia Durán Campollo.

Cerrados, aferrados, insensibles, estultos los candidatos del Circo de Tres Pistas “no entienden que no entienden”. Insisten en sus discursos de las promesas de siempre, a sabiendas que no se les cree. Exhortan  obstinados y  no ven, no escuchan las voces ciudadanas ni sus mensajes. Tienen claro- los priistas por ejemplo- que fueron los grandes saqueos de sus ex gobernadores y funcionarios públicos de alto rango, los responsables de su tercer lugar en las encuestas. No ceden y continúan  rodeados, de lo más nefasto de sus militantes. Al igual que las otras alianzas, que en actos circenses de alto riesgo se tiran al trapecio sin malla de protección. La cerrazón es inconcebible. La población lo percibe nítidamente. La corrupción e impunidad, son los reclamos más sentidos de la sociedad. Avanzan en el desfile, con lo más granado de ello. Los mismos de siempre, anacrónicos y satanizados.  Con dirigentes estigmatizados por pillos,  traen discursos de aplicar la ley sea quien sea el infractor.

*** Sin intención de cambio y aferrados al poder, las tribus avanzan desesperadas cometiendo arbitrariedades. No dejan sus usos y costumbres, que les llevan a la confrontación. Meses de millonarias campañas, dirigidas a sus militantes con copia al votante. Están logrando aún más antipatía, pues ya no se soporta su cinismo. El hartazgo ha llegado a un tope y el termómetro social, se mueve peligrosamente. Mientras los candidatos se placean con música y algarabía, la  violencia se extrema. Los indicadores internacionales, lo asumen y advierten. Más de la mitad de los mexicanos, se encuentran en pobreza y otros en miseria. 41 por ciento de la población, no alcanza la canasta básica y estos irresponsables tirando el dinero que no les corresponde.

*** “No alcanzan los recursos para al menos mitigar la pobreza extrema en la que viven la mitad de los mexicanos. Tampoco tenemos recursos para medio arreglar nuestras policías. ¿Y encima se roban los pocos recursos con que cuenta el gobierno para atender estas prioridades? Recursos que, por cierto, pusimos  los ciudadanos. Y, lo más insultante: con una mecánica que se repitió año con año, sin recato y sin consecuencias. ¿Por qué, mientras la Auditoria da a conocer, una vez más, estos desvíos; la PGR en lugar de investigar, se limita a sacar el mayor provecho posible para atacar a adversarios políticos? Por eso el país no podrá avanzar o, más bien, por eso no dejamos de retroceder. Mientras no terminemos de construir un auténtico Sistema Nacional Anticorrupción, con magistrados y fiscales incluidos; mientras no pasemos del recuento de nuestras desgracias, a las acciones para remediarlas. Entre tanto, nuestro país seguirá definiéndose por su pobreza, su violencia, su corrupción y su impunidad”, en el análisis de María Elena Morera.

*** Inmejorable momento para la unidad ciudadana. Juntos y con la ley en la mano, los servidores públicos tendrán que aprender cuál es su verdadera responsabilidad. No más confusión.

**** Y para las agruras del mole…usted sabrá qué tomar. Hasta la próxima.