El que $u $antidad argentina califique como criminales a quienes le pagan a una mujer por tener sexo, atenta contra el oficio más viejo del mundo; hoy por hoy ya convertido en una verdadera industria pujante…

Y si sus feligreses, que no son seguidores de sus consejos; pues de hecho ni en cuenta lo toman, le hicieran caso -lo que no sucederá- millones de mujeres y con ellas sus familias, se quedarían sin ingresos para sobrevivir…

Aunque es cierto que por otro lado ya no sufrirían el tormento de tener que aguantar a un tipo a cambio de dinero, como claramente también lo dijo el Papa argentino…

Sin embargo, conociendo de que lado masca la iguana, o sea, conociendo lo mañosos que son los vaticuenses -de facto no existe el gentilicio; el nombrecito me lo acabo de inventar- se podría deducir, que quienes les pagan a los hombres por tener sexo, esos no son criminales…

Aunque también cabe que tal vez lo haya dicho curándose en salud, debido a que las Autoridades policíacas italianas han encontrado a ilustrísimas eminencias participando en orgías con homosexuales, drogas y rock and roll.  Y no nada más una vez…

Desde luego queriendo entender que el argentino ha generalizado lo del suplicio que sufren las prostitutas, quizá ignorando que muchas que se dedican al business lo hacen por amor al “arte”; por cierto, la más exitosas.  Dejando demostrado que cuando amas lo que haces, lo haces bien y te va bien…

Y en el entendido de que para todos hay días buenos y días malos; tal vez, si él llegó a pagarle a alguna prostituta para tener sexo con ella, lo del tormento lo dijo por experiencia propia y por eso mejor se metió al seminario…

“Curas necios que acusáis a los demás sin razón, sin ver que sois la ocasión, de lo mismo que culpáis”.  Diría alguien no tan trasnochado parodiando a Sor Juana (1651 – 1695) porque ciertamente que las iglesias son las que han calificado como pecado al sexo y lo han satanizado convirtiendo en una virtud el celibato…

Cuando el segundo instinto del que La Madre Naturaleza ha dotado a todos sus hijos, es el de la conservación de la especie -el primero es el de la conservación de la vida-.  E ir contra sus Leyes es vivir a contrapelo…

Sin omitir que el $anto Padre no debe de saber mucho de sexo -lo mismo y sí, pero no se le nota que haya sido garañón- como para andar hablando de lo que no bien sabe; y encima de todo dando consejos…

Aunque también habla de democracia; y los vaticuenses no la conocen más que de nombre.  Pero los curas son buenos para hablar.  Hablan de cómo educar a los hijos, pero no les dicen que nunca deben de estar con ellos a solas, pues corren peligro.  Tampoco saben de la responsabilidad que significa ser padre, ni cómo debe llevarse una familia…

De hecho, no son precisamente los más calificados para hablar de moral y de ética; pues hasta la fecha no han considerado, ni consecuentemente castigado como criminales, a los pederastas…

Hicieron $anto al Papa polaco que los protegió; y en un descuido hasta hacían también $anto a Marcial Maciel, a quien Juan Pablo II nombró como ejemplo de las juventudes.

Cambiando de tema…

 Aunque no es la primera vez que un automóvil sin conductor colisiona con otro vehículo, no había sucedido nunca que atropellara a un peatón y que este perdiera la vida, como sucedió en Arizona, según informa The New York Times

Y aunque la empresa UBER, que es la propietaria del vehículo, se ha responsabilizado completamente del caso, a pesar de que la persona que lamentablemente falleció cuando era atendida por los médicos en un hospital, no cruzaba la calle por las líneas debidas…

Pero si al incidente agregamos que en otros Estado de la Unión, como Phoenix, San Francisco y Pittsburgh, han tenido que suspender sus operaciones debido a fallas en los equipos; al igual que en la ciudad de Toronto…

Se puede deducir que todavía falta un tiempo y muchas más mejoras, para que la gente se acostumbre a subirse a un auto que no tiene conductor.  Cuanti más a un avión.  Pero es parte del cambio de Era que ya estamos viviendo.

Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.

Julio Ricardo Blanchet Cruz

jrbcdiariolibertad@nullgmail.com