Desde el Café
Por Bernardo Gutiérrez Parra

 

Más que inspirar confianza, las últimas encuestas que ponen a José Yunes Zorrilla en un lejano tercer lugar y a años luz del puntero, dejan mucho qué desear, me dijo un amigo que revisó el trabajo de la empresa Votia donde el peroteño se mantiene con el 14 por ciento de las preferencias electorales.

“No tiene lógica que en treinta días José Yunes casi no haya subido o bajado, mientras sus adversarios sí se movieron. Simplemente no hay lógica”, me dijo y puede que tenga razón.

Una frase que circuló entre los priistas durante el registro de Yunes Zorrilla en el OPLE como candidato a la gubernatura fue: “La campaña aún no comienza”. Y por algo la dijeron.

Lo mismo me dijo un colaborador de Pepe al que pregunté: “¿Hay confianza en remontar una ventaja de más de 15 puntos porcentuales?”.

-La ventaja no es tan grande como quieren hacernos creer. En efecto, no vamos en punta (por ahora); pero ni vamos en tercer lugar, ni el puntero lleva una ventaja tan amplia. Además, te recuerdo que la campaña aún no comienza- fue su contestación.

-Insisto, ¿es factible remontar esa ventaja o cualquier ventaja?- volví a preguntar.

-Por supuesto que sí; claro que sí y lo vamos a hacer.

Más o menos en el mismo tenor declaró la tlaxcalteca Beatriz Paredes que repitió lo que dijo hace unos días en Yucatán: “Las ventajas son para remontarse. No hay que olvidar que en el 2000 Fox remontó una de 25 puntos”.

En realidad fueron 21 los puntos los que remontó el guanajuatense, pero que se antojaban inalcanzables cuando comenzó su campaña.

Lo cierto es que no parece que Pepe Yunes vaya tan abajo en las encuestas. No después de que cientos de seguidores lo vitorearon en la calle Juárez tras su registro. No después de que corearon su nombre a todo pulmón y le agregaron la palabra “Gobernador”.

Nadie con una puntuación tan baja es escuchado con tanta atención como escucharon al candidato tricolor al salir del OPLE y treparse a un templete a mitad de la calle.

He visto candidatos con 14 por ciento y nada que ver con José Yunes.

Mientras Pepe tardó más de cuarenta minutos en recorrer los 30 metros que separaban el templete de su auto, un candidato con menos de 15 puntos tiene problemas para reunir medio centenar de simpatizantes en un mitin.

Los simpatizantes de Pepe se veían alegres y confiados en el triunfo, mientras que los que tiene un candidato con 14 unidades nunca lo están.

Si bien lo anterior no es un termómetro para medir la aceptación de un candidato, sí es un parámetro para diferenciar entre uno con aceptación y otro que adolece de ella.

Ojo, aunque no he dicho que las encuestas estén cuchareadas hace unas semanas escribí: “¿Qué tan apegada a la realidad es la encuesta de Votia? Difícil saberlo. Si hay algo devaluado en este país son las encuestas. No es mi intención poner en duda el trabajo de la encuestadora, pero una diferencia tan bárbara entre el puntero y el tercer lugar mueve a la sospecha. Sobre todo, si se toma en cuenta que al margen del partido en que milite, José Yunes Zorrilla goza de más simpatía que Miguel Ángel Yunes Márquez”.

En lo personal, tengo mis dudas sobre la posición de Pepe.

Y es que en efecto, una diferencia tan bárbara evidentemente mueve a la sospecha.

bernardogup@nullhotmail.com