Con todo el cinismo del mundo, Karime Macías sigue dando de qué hablar.

La esposa de Duarte, de quien se dice fue el cerebro de los desvíos y demás triquiñuelas cometidos durante la administración duartista, se amparó para saber si existe alguna investigación en su contra.

Seguramente, Karime, la que merece abundancia, sabe que una bestia le respira en el cuello preparándose para soltar la mordida.

¿Sentirá culpa por embolsarse el dinero de los veracruzanos, por dejar en las peores manos la salud y el patrimonio del escritor Sergio Pitol, por arruinar el DIF? ¿Qué crimen la perseguirá en sueños?

Mientras tanto, la ex primera dama sigue disfrutando sus millones en Europa…