OPINIÓN
Por: Mario Javier Sánchez de la Torre

    El pasado lunes en este espacio abordamos el interesante y espinoso tema de la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM), así como también, la situación del índice de corrupción en que inician las campañas político-electorales   -el próximo viernes 30 del presente mes-     para obtener la Presidencia de la República.

    Independientemente de que en la actualidad los principales problemas que preocupan a la población mexicana son la inseguridad y la delincuencia, con un 73.7 por ciento, la corrupción lamentablemente para todos los que vivimos en este saqueado país continúa ocupando la segunda posición.

    Problema éste de la corrupción, por desgracia, como lo citamos el pasado lunes, hay fuertes rumores en el ámbito político- económico nacional, de que la Auditoria Superior de la Federación (ASF), detecto algunas irregularidades en el desarrollo de esta magna obra que de comprobarse pudieran llegar a ser de aproximadamente mil millones de pesos, que no son nada para los 300 mil que se tiene planeado costará. Pero debemos de tomar en cuenta que la obra tiene menos de un año de haberse iniciado y se tiene programada su conclusión para el año 2024.

    Situación qué de comprobarse, se sumará a la negativa del candidato del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), para la construcción de la terminal aeroportuaria, que por razones principalmente de tipo técnico, ha causado la polémica nacional que se está produciendo desde la entrevista efectuada por el Grupo Milenio. Pues a partir de ese día, la OPINIÓN en contra de la edificación de la obra de parte de López Obrador, ha sido noticia en las primeras planas de los principales diarios de circulación nacional, así como de comentarios en noticiarios de radio, televisión e internet.

    Pero algo que aún es de mayor trascendencia, la respuesta del sector empresarial a través de sus diferentes agrupaciones como: el Consejo Coordinador Empresarial (CCE); la Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos (CONCAMIN); la Cámara Nacional de Aerotransportes (CANAERO); la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), y otras como la CANACAR. A través de las cuáles por medio de un comunicado de prensa, solicitan a los partidos políticos y sus candidatos dar certidumbre a las inversiones, situación que no debe ser, pues a quien deben solicitar esa certidumbre y seguridad jurídica, es a la administración que erróneamente ha venido encabezando el devaluado Peña Nieto, pues los candidatos, por fuerte que se vea su posición ante el electorado, solo eso son, candidatos.

    En cuanto al acuerdo entre MORENA Y LA CMIC de efectuar una mesa de análisis para revisar conjuntamente la viabilidad técnica y de transparencia del NAICM, la voluntad de las partes es totalmente positiva, pero los acuerdos a que se lleguen, que tan legales pueden ser o vinculación pueden tener. Esto independientemente de la aclaración hecha por los empresarios de que la reunión es solamente informativa y no tiene carácter sancionador de ningún tipo sobre la obra. Entonces ¿Cuál es el caso de la mesa de análisis? ¿Cuál es el juego? ¿Estará de acuerdo en esto López Obrador? Por qué los otros tres candidatos sí en que se lleve a cabo la obra. Así lo han manifestado. Usted que OPINA estimado lector. Hasta el lunes. noti-sigloxxi@nullhotmail.com. (Fech. Púb. Miér. 28-marzo-18)