El 15 de marzo de 2018 Forbes, México publicó una nota con la cabeza “TLCAN es asunto de seguridad nacional, dicen generales a Trump”; a través de unacarta precisan “como excomandantes y generales lo alentamos a fortalecer el compromiso de los Estados Unidos con el TLCAN. La búsqueda efectiva de la seguridad y los intereses económicos del país dependen de la asociación con aquellas naciones que comparten nuestras fronteras”

Útil comunicado que invita a Trump a la reflexión para adoptar un tono conciliador, contrario a la postura hasta hoy del ejecutivo de los EU; es difícil modelar lo que pueda pasar ante un presidente que ha evidenciado su interés por voltear hacia el proteccionismo vs la tendencia aperturista que ha caracterizado la evolución económica en el mundo, desde la perspectiva comercial. Lo primero que hizo Trump al tomar posesión fue ordenar el retiro de EU del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica-TPP por sus siglas en inglés- argumentando que “El TPP es un desastre potencial para nuestro país”.

Por otro lado, María Fernando Garza Merodio, presidenta de ICC México (Cámara Internacional de Comercio-ICC, por sus siglas en inglés-) en su oportunidad afirmó que en la actualidad son muchas “voces” de México, Estados Unidos y Canadá que piden avanzar en los trabajos de discusión del acuerdo comercial durante la séptima (realizada en México del 26 de febrero al 5 de marzo de 2018) y octava ronda, ambas programadas antes del proceso electoral mexicano.

“Muchas voces que piden avanzar antes del proceso electoral mexicano” y, en medio de todo, los integrantes de los equipos negociadores piden “voluntad política” durante la discusión…”;  podría interpretarse como un grito desesperado o bien, como un protocolo que invite a pensar que todo está bien y que el tratado va, se antoja a un falso protocolo.

En 2018 Latinoamérica y EU vivirán un calendario electoral importante, desde la perspectiva del TLCAN, destacan las elecciones concurrentes de México el 01 de julio y, las elecciones intermedias de EU para noviembre; suponiendo sin conceder, que los equipos negociadores logren acuerdos técnicos antes del proceso electoral mexicano-como “piden”- se ve difícil su aprobación en la misma temporalidad.

Ni el equipo técnico, ni los generales son precisamente factorla aprobación de un “nuevo” TLCAN recaerá en los nuevos legisladores de ambos países, es allí en donde se espera “voluntad política” y dependerá, también, de la composición de las cámaras en ambos países; los reflectores estarán dirigidos a lo que pase en México el 01 de julio y la integración de las cámaras de diputados y senadores y, en especial, la atención se centrará en lo que pase en EU el próximo noviembre, que se juega la aprobación del tratado y las posibilidades de reelección de Trump.

PD Mexicanos salgan a votar.