Contraesquina Política

Por Fernando Martínez Plascencia

Ricardo Anaya-Pepe Meade: Bajo el manto de la impunidad.

Candidatos a diputados en Veracruz: Unos “valientes”, casi héroes.

Jorge Wade : La traición que no se olvida.

El encuentro se dio más o menos así, en el año 2006: ¿Que tal Felipe, como estas? ¿Qué tal Enrique como estas? Felipe Calderón se hacía acompañar de Juan Camilo Mouriño, su coordinador de campaña, y Ulises Ramírez, el cerebro orquestador de dicho encuentro, por el otro lado, Enrique Peña Nieto, gobernador del Estado de México con apenas unos cuantos meses de gestión, llegaba acompañado de Luis Videgaray y Jesús Murillo Karam.

A ambos los unía un enemigo en común: Andrés Manuel López Obrador.  Roberto Madrazo no levantaba, antes bien, su campaña estaba en el fondo de las encuestas. Pero el PAN, necesitaba de la ayuda del PRI.

¿Que los unía? La urgencia por los votos. ¿Que pactaron? 200 mil votos que saldrían del Estado de México rumbo al candidato presidencial panista. Se tenía proyectado sacar en el estado de México 1 millón 500 mil votos, y se lograron 1 millón setecientos mil y cacho, dice orgulloso Ulises Ramírez.

Ahí se tejió la gran alianza que orquestaron Enrique Peña Nieto y Felipe Calderón Hinojosa, ante el temor fundado de que el candidato de la izquierda llegara a la silla presidencial, en aquella elección que parecía favorecerlo, y ahí también se pactó devolverle el favor a Enrique Peña Nieto en el 2012, en caso de ganar FCH, como así sucedió. Por ello, recuerde usted que FCH se empeñó en poner un candidato a modo, que le facilitara la operación política a favor de EPN, fue Josefina Vázquez Mota la elegida, pero así hubiese sido Ernesto Cordero, o cualquier otro, el plan ya estaba trazado desde la residencia oficial de los Pinos, desde tiempo atrás, muy atrás.

Esta es parte de la narración de Álvaro Delgado, de la revista Proceso, quien dice que Ulises Ramírez, se ufanaba cuando contaba este episodio, y que él buscó al ex senador y ex diputado federal, para confirmar dicho encuentro. Ramírez confirmó la veracidad de dicha reunión y pacto entre FCH y EPN. Fue un pacto de proyección política, de fortalecimiento de proyectos y…..un pacto de gobernabilidad, ante la inminente llegada de López Obrador, y solo así lo pudieron detener.

Las circunstancias actuales son diferentes pero el escenario es el mismo. El enemigo de ayer, es el mismo de hoy, y no se dan cuenta que están en el mismo camino ante la llegada de Andrés Manuel López Obrador, y ambos buscan destruirse.

El candidato de la izquierda aventaja en todas las encuestas, y el PRI y el PAN, con sus respectivos candidatos, José Antonio Meade y Ricardo Anaya, están metidos en una lucha, en una guerra por conocer quién es más corrupto que el otro, olvidándose que la lucha que libran entre ellos terminará por sepultarlos.

No quieren que llegue López Obrador, pero en el fondo pareciera que es todo lo contrario, con sus acciones, lo empujan cada día más cerca de la residencia oficial de los Pinos.

El PRI, llámese Enrique Peña Nieto, a través de la PGR, pretende sepultar a Ricardo Anaya, y ha armado un plan, en el que la PGR está detrás del candidato presidencial del Frente Por México, buscando atribuirle el delito de lavado de dinero, e incluso de delincuencia organizada, por la venta que realizó de una nave industrial de su propiedad, a la empresa, Manhattan Master Plan Development S. de R. L. de C. V., considerada fantasma por el SAT, de su amigo Manuel Barreiro-de quien en un principio negó su amistad y toda relación de negocios-empresario queretano, por la que recibió 54 millones de pesos, en toda una triangulación del dinero, que le dio la vuelta a varios países hasta llegar a sus manos.  

Ricardo Anaya por su parte argumenta que todo es una vil estrategia del PRI, ante el desplome en las encuestas de su candidato José Antonio Meade, y que es una cortina de humo para ocultar los desvíos millonarios que el candidato del PRI José Antonio Meade no vió, o no quiso ver, en su calidad de secretario de SEDESOL, y que según la revista Proceso, con documentos en mano, revela que “los artífices de la triangulación de recursos millonarios con esa dependencia con lo por lo menos 13 universidades públicas fueron personeros de Emilio Zebadúa, uno de los funcionarios clave durante la gestión de Rosario Robles en esa dependencia federal. Cuando la Auditoría Superior de la Federación pidió información sobre esos manejos irregulares a José Antonio Meade, quien sustituyó a Robles en la Sedesol, él respondió que se había realizado una investigación profunda, pero lo cierto es que no se tocó siquiera a Zebadúa, cabeza de la red de desvío y triangulación de fondos”.

Hablamos de más de 2 mil 535 millones de pesos del erario federal por la firma de tres convenios con la Universidad Autónoma del Estado de Morelos. Tres, uno por 2 mil 435 millones de pesos, otro por 77 millones, y otro más por 23 millones de pesos, pero son aproximadamente 13 convenios con distintas universidades, y estos se llevaron a cabo en la gestión de Rosario Robles, hoy hundida en el descrédito.  

En todos existen pliegos de observaciones por la ASF. Uno, señala la ASF, por el presunto desvío por la cantidad de 2 mil 435 millones de pesos, en el convenio que la dependencia federal suscribió con la UAEM, para “pagar a 134 coordinadores técnicos Sociales”, y que “dichos gastos los debía realizar la universidad para cumplir con el objeto del citado convenio, el cual consistía en Desarrollar un Servicio Integral de Orientación y Evaluación  de las Actividades encaminadas a fortalecer la operación del Fondo de Aportación por la Infraestructura Social”. De todo esto, no se cuenta con la “documentación respectiva que acredite los servicios contratados, y tampoco se tiene la certeza de que los recursos se hayan destinado a realizar el servicio solicitado”. Es decir, Pepe Meade, el candidato presidencial del PRI, al hacerse ojo de hormiga, estaba convirtiéndose en cómplice.

Es la guerra de la inmoralidad, de la corrupción, de los desvíos millonarios, de los delincuentes de cuello blanco, más criminales que el crimen organizado, y todo por………….el segundo lugar.

El único objetivo del PRI, ahora, en esta lucha del poder por el poder, escúchelo usted bien, no es el de llevar a la cárcel a Ricardo Anaya, y el único objetivo del PAN, no es el de llevar a José Antonio Meade a una investigación, simplemente es la lucha de las encuestas, es la lucha por saber quién es más corrupto que el otro, es la lucha de quien tiene más ancho el manto de la impunidad.

El PRI le apuesta a un segundo lugar en las encuestas y ……ahí la lleva, pero, aun así, la diferencia entre AMLO y Pepe Meade es mucha.

Enrique Peña Nieto como en el 2006, puede manejar 200 o 300 mil votos, con su primo Alfredo del Mazo, gobernador del Estado de México, pero estos no serán suficientes. Bien harían los operadores políticos del presidente de la república, en buscar una alianza de facto con la estructura cupular del PAN, si no quieren quedarse fuera, incluso, debe ser el mismo presidente quien busque al dirigente nacional, y paren esta guerra mediática en la que pierden los dos.

Sobre todo, porque en aquellos estados que se consideran una reserva importante de votos, como la Ciudad de México, Jalisco, Veracruz, y Puebla, existe una tendencia en las cuales, el voto no favorece al PRI. Así que señores, el peligro es latente, aun si logran ubicarse en el segundo lugar.

Hablando de campañas. Mucho cuidado debe tener Pepe Yunes el candidato a la gubernatura, con echarse para atrás en lo poco que ha conseguido con los candidatos a diputados que han decidido jugársela con el PRI.

Sobre todo, en estos momentos cruciales para su partido, que sigue arrastrando los peores números, por el lastre de corrupción que les heredó la rata negra Fidel Herrera Beltrán, y Javier Duarte de Ochoa.

No apoyar a aquellos “valientes” que decidieron ir como candidatos por el PRI, sería demasiado arriesgado, digo valientes, porque solo así se entiende tal determinación, sobre todo, de un partido que no logra convencer al electorado de que si ganan será diferente la forma de gobierno……..por qué habrían de creerle a Pepe Yunes? El descrédito que carga y atraviesa el PRI en este momento es enorme, y en esa inercia van todos aquellos, repito, “valientes”, convertidos en héroes.

La cuestión política está tan complicada que mire, varios candidatos que habían confirmado participar, e incluso que se habían registrado ante el comité estatal del PRI, viendo las cosas tan turbias, decidieron recular, ante la escasez de los recursos económicos, y con justa razón, de por sí ya le están haciendo un favor al PRI y a Pepe Yunes, y ahora sin dinero, pues tantito peor. Fue necesaria la intervención del propio candidato, actuando como operador político para convencerlos de que tendrían todo su respaldo.

El candidato del PRI al gobierno del estado carga sobre sus hombros el peso de la vergüenza, el odio y el coraje del pueblo veracruzano, no solo él, sino de todos aquellos candidatos que surjan a las diputaciones, los cuales necesitan no solo saliva, sino muchos, muchos millones de pesos, y de no cumplir, don Pepe, vaya despidiéndose del sueño, si alguna vez lo tuvo, de ser gobernador, porque aquí se le echaran para atrás, y ahorita, ni con recompenza encuentra a uno, dispuesto a sacrificarse por el PRI. Lo peor sería, que faltando un minuto para las 12, le botaran la candidatura, sin posibilidades de poner a otro(a). De ese tamaño, pienselo bien.

Ahí está por ejemplo lo que paso con la Lic. Tania Ivett Estrada, la candidata del distrito de Minatitlán. Primero, ante el incumplimiento de ciertos acuerdos les dijo que siempre no iba como candidata, que no estaba dispuesta a ser la burla de nadie, tuvo que intervenir el propio Yunes Zorrilla para convencerla de regresar a la contienda, y después, ante la persistencia de los “cerebros financieros” de Pepe Yunes, que todo quieren manejarlo desde el PRI estatal, estuvo a punto de dejarles tirada la convención de delegados donde habría de ser elegida, tuvo que ser el propio candidato a la gubernatura quien la convenció nuevamente de apoyarlo.  

Es una campaña muy complicada, repito, donde el que tenga más $$$$$saliva traga más pinole. Así de sencillo. Se acabaron los tiempos donde todo mundo se peleaba por ser el candidato del otrora partido arrollador.

Tania Ivett Estrada, cuenta con un enorme arraigo dentro de la población, tanto del área rural como urbana, es una digna contrincante para cualquiera que decida ir por otro partido, y fue la única valiente en aceptar tal reto a la diputación local.  

Lo ideal en Minatitlán hubiera sido que el candidato a la diputación federal hubiese sido el Junior Jorge Wade Zúñiga, hijo del “líder” petrolero de la sección 10, porque solo así, el “jefe político” lo pensaría dos veces antes de volver a traicionar la causa priista como lo hizo en la contienda del 2016 a la diputación local, seguramente no dejaría morir a su cachorro, pero con el gris de Raúl Alfaro Alor como candidato, surgido del mismo sindicato petrolero, no existe tal compromiso de trabajar por la causa priista que enarbola Pepe Yunes. El miedo no anda en burro, ya ve porque les digo que se necesita ser muy valiente para ser candidato del PRI en estos tiempos. En donde incluso, al propio interior del partido hay “fuerzas externas” en contra.