Opiniones y Comentarios

Julio Ricardo Blanchet Cruz

jrbcdiariolibertad@nullgmail.com

  

Distraídos en todo el mundo con los dimes y diretes que rodean las declaraciones del orate y sus escandalosos twitters, poca importancia se le ha dado a un asunto que presagia una tormenta que traerá cambios. Posiblemente grandes cambios…

El asesinato en Londres del ex espía ruso Serguéi Skripal y su hija, que fueron envenenados con un químico neurotóxico que El Reino Unido dedujo que fue fabricado en Rusia…

Fue suficiente para que la Primera Ministro Theresa May, a través del embajador de Rusia, le hiciera saber al Kremlin que le daba 36 horas para que aclarara su intervención en el asesinato.  Y más…

Que de no ser ellos -el gobierno ruso- los responsables, probando a satisfacción su no intervención -“explicación creíble”- los señaló por no tener control sobre las armas de destrucción masiva, como lo es el VX…

Como ni el Ministerio de asuntos internacionales, ni la presidencia rusa dieron más respuesta que descolores diplomáticos: como que no tenían nada que ver en el asunto; que les enviaran una muestra del material para analizarlo -lo que May no autorizó, creando sospechas sobre el asunto-; o que primero aclararan el asunto y luego los inmiscuyeran a ellos…

Por lo que al vencerse el tiempo del ultimátum el pasado martes, la señora May, sin más, expulsó a 23 diplomáticos rusos.  Lo que ya ocasionó que el Presidente Putin interviniera diciendo que Rusia no le pone ultimátum a nadie, ni permite que se los pongan…

Pero el Zar ruso tiró dos pájaros con un solo disparo; pues resulta que el pasado día 12, el recién despedido secretario de Estado Rex Tillerson, fue hasta Rusia para entrevistarse con su homólogo Sergei Lavrov

A quien le llevó un ultimátum de Trump en el que le decía a Putin -con quien después se entrevistó- que decidiera si quería seguir protegiendo a Bashar el-Assad, o una alianza con Occidente…

El fracaso de la misión de Tillerson -quien según cuentan trató de suavizar un poco lo agresivo e irrespetuoso del ultimátum- hoy se sabe que tuvo como consecuencia que a su regreso el orate rubio lo despidiera…

Pero como no puede atribuirse a la casualidad el queTrump y May le hayan enviado ¡ultimátums! a Putin, la lógica hace pensar que el asunto no va a quedar en que Rusia haga lo propio y expulse a 23 diplomáticos británicos.  El asunto tiene mar de fondo y pronto vamos a saber que tan profundo está.

Cambiando de tema…

 

Mientras continúa el hostigamiento hacia la persona del ya formal candidato panista a la presidencia, Ricardo Anaya, a su regreso de Alemania, donde fue a entrevistarse con la Canciller germana Ángela Merckel…

 

Se encontró con que afuera del aeropuerto lo esperaba unas personas con pancartas en las que le llamaban corrupto y otros fuertes calificativos…

Anaya de inmediato contestó en un video en el que acertadamente señaló que quienes lo esperaban no eran personas que habitualmente frecuenten el aeropuerto a esas horas; y atribuyó el hostigamiento al PRI…

Es evidentemente cierto que alguien los envió, dándoles cuando menos facilidades para trasladarse.  Como también lo es que sabían a qué hora arribaba el vuelo. Y aunque para los tentáculos del PRI no sería difícil averiguarlo, no puede descartarse que los responsables de ello sean felipistas…

Y que el acérrimo enemigo de Anaya, en sus crudas realidades crea que los votos que pierda el joven prospecto de dictadorzuelo se le van a sumar a su esposa.  Misma que milagrosamente, pero como las encue$ta$ dicen que ya ha sobre pasado a “El Bronco”, es seguro que va a ganar la presidencia…

Lo que no va a suceder ni de broma.  Aunque todavía hay algunos trasnochados que piensan que pueden ganar con Margarita Z. de Calderón -nombre completo para que no se nos olvide quien es su marido y que seguramente estaría con ella si ganara- trasnochados con efluvios como los que fumaban alucinógenos y creían que Josefina Vázquez Mota la iba a hacer…

Ya hasta le llamaban “La Jefa”.  Y ella se dejaba querer; aún a sabiendas de que no iba a ganar.  Y si Arturo, el de “El Brindis del Bohemio”, solo ambicionaba robarle la inspiración a la tristeza; ella solo ambicionaba unos cuantos milloncitos -como 900- los que finalmente le dieron por nadar de muertito.  Chulada de democracia ¿verdad?

Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.