Hoy se festeja en México el natalicio de Benito Juárez, uno de los próceres de más abolengo en la efeméride nacional; su nombre aparece en miles de calles, avenidas y colonias de esta nación que lo considera como uno de los mejores presidentes que ha tenido. Bustos, estatuas por doquier son la referencia de este día en México, pero están las Leyes de Reforma, la estoica persistencia juarista que en un desvencijado carruaje recorría México como un emblema de la resistencia contra el ejército invasor, por cierto de la potencia mundial en su época. Juárez es más que una presidencia formal pues representa la dignidad de un pueblo, desbarató el mito de la superioridad racial y con él nace el México de las instituciones, aunque también el cacicazgo político que consolidó su paisano, también zapoteca, Porfirio Díaz, un dúo político sin cuya presencia sería imposible describir la historia de México, casi medio siglo en el poder lo dicen todo.