Hasta el día de hoy, parece que Ríos Piter y El Bronco se quedarán con las ganas de competir por la grande. Luego de que el INE  validara únicamente las firmas recaudadas por Margarita Zavala para contender por la Presidencia de la República, uno se pregunta: si todos falsificaron firmas, si existe algún indicio de cochupo en la recolección de las miasmas, ¿no se deberían tomar medidas al respecto?

Sin contar las firmas repetidas, los nombres fuera de la lista nominal, las bajas del RFE, entre otros factores de anulación, la numeralia del INE arroja las siguientes evidencias:  Margarita presentó 432 firmas falsas, El Bronco simuló 158 mil 532.  y a Ríos Piter le descontaron 432 firmas apócrifas. ¿No está tipificado como delito falsificar firmas, presentar documentos fraudulentos ante instituciones públicas? De ser así, todos los aspirantes deben ser sancionados con algo más severo que la simple negativa al registro.

Por si fuera poco, el mesías del perdón eterno, López Obrador, se muestra, nuevamente,  a favor de la impunidad al atreverse a pedir que al INE  no sea tan estricto con los aspirantes y se les conceda la oportunidad de competir.

No cabe duda, entre la presunta corrupción de Anaya, los vínculos solapadores de Meade y Peña Nieto, el corruptísimo cascajo de MORENA y el cinismo de su candidato, más la poca calidad moral de los independientes con oportunidad de reunir las firmas, los mexicanos no tenemos pa’ dónde correr, ¡sálvese quien pueda!