Según los números y la infraestructura construida, el gobierno encabezado por Enrique Peña Nieto es uno de los periodos gubernamentales con más obra pública, sin embargo, es el presidente mexicano con menor aceptación pública. Al actual gobierno se le señalan gastos estratosféricos en medios de difusión, pero no ha servido para mejorar su imagen. También se le acusa de corrupción, pero es el periodo durante el cual mayor número de ex gobernadores son juzgados por delitos cometidos durante su ejercicio: de Sonora, Guillermo Padrés Elías; Roberto Borge, de Quintana Roo; Javier Duarte, de Veracruz; Tomás Yarrington, de Tamaulipas; Eugenio Hernández, de Tamaulipas; César Duarte Jáquez, de Chihuahua; Luis Armando Reynoso Femat, de Aguascalientes; Andrés Granier Melo, de Tabasco, y Roberto Sandoval, de Nayarit, están en líos judiciales o detenidos por delitos contra la salud, delincuencia organizada, operaciones con recursos de procedencia ilícita, defraudación fiscal o peculado. Empero, se acusa a Peña Nieto de encubridor y que fomenta impunidad; son las paradojas del destino.