Duarte de Ochoa ha pedido ser escuchado en el asunto de desaparecidos, aunque en realidad solo quisiera enterarse del expediente no vaya ser que lo involucren en tan feo asunto. Tiene mucho por explicar, porque desvío el dinero destinado a combatir los delitos de alto impacto y no aplicó los recursos para el Programa nacional de “Prevención y combate de los delitos de Alto Impacto. Tampoco pidió recursos para integrar un grupo de búsqueda de personas desaparecidas, a pesar del reclamo de familiares y amigos de miles de desaparecidos. En 2016 Arturo Bermúdez Zurita desvío 255 millones 679 mil 900 mil pesos del gasto federalizado asignados a Seguridad Pública, y no los aplicó para la profesionalización ni la acreditación; eso configura un probable daño a la Hacienda Pública Federal por un importe de 272,483.3 miles de pesos, de cuyo destino Duarte y Bermúdez deben aclarar.