Opiniones y Comentarios
Julio Ricardo Blanchet Cruz
jrbcdiariolibertad@nullgmail.com

 

La filosofía podemos resumirla -aunque algunos la consideran equivocadamente una ciencia- como el esfuerzo de la mente que, a través del razonamiento intenta dilucidar el origen de la vida misma…

De ahí, los trasnochados -en la actualidad a cualquiera le llaman filósofo- han derivado hacia otros “misterios”.  Como la existencia, la mente, la verdad, el conocimiento, el lenguaje, la ética, etc…

Pero lo cierto es que ya todo está dicho.  El principio para todos es el mismo.  Siempre se ha dicho que “Todos los caminos llevan hacia Roma”.  Y así es; todo se deriva del conocimiento de uno mismo.  De ahí parte y ahí regresa…

Los actuales “filósofos” son como los músicos, que a sus obras les podrán poner todo lo que ustedes quieran.  Lo mismo hay música que da miedo; inspira suspenso, o ternura, odio, ganas de bailar, de soñar, etc.  Pero todas serán solo son variantes de las mismas notas musicales, acomodadas de diferente manera…

Pues así.  Todas esas “especializaciones filosóficas” que se traen hoy en día y que hacen que surjan las terapias como moda, proponen hipótesis conocidas desde hace miles de años por pensadores de diferentes latitudes…

Como Kung fu-tzu, conocido como Confucio (551 – 479) quien aconsejaba a los que no querían trabajar, o sea, a quienes no querían dedicarse a ninguna actividad que les costara trabajo realizar: “Encuentra lo que te gusta hacer, y no tendrás que trabajar nunca en tu vida”…

Lo que lleva implícito el saber quién eres y cuál es el papel que escogiste llevar a cabo en esta vida.  Porque nadie te lo impuso; sería injusto.  Guardando las diferencias, sería tanto como que un padre le imponga al hijo seguir una carrera que no quiere y todavía le exigiera que fuera exitoso…

Todos venimos a desempeñar un papel en este Gran Teatro de la vida.  Y para ello es necesario que sepas cual es el rol que vas a desempeñar.  Si lo ignoras estás perdido y nunca podrás triunfar en nada de lo que hagas, ni serás feliz, ya que nadie puede ser feliz haciendo lo que no le gusta…

Saber por qué y para qué estás aquí en esta vida, eso es lo que significa el conocimiento de uno mismo.  Lo demás son vericuetos y palabrerías.  Todos venimos a ser felices; el problema es que cada cual es feliz a su muy personal manera…

El conocimiento de uno mismo es la piedra fundamental de la vida.  Y estaba inscrito en la entrada del Oráculo de Delfos, dedicado a Apolo, y ubicado en la península de la Anatolia al pié del Monte Parnaso, hoy Turquía, 2,500 años antes de esta Era: “Conócete a ti mismo y conocerás El Universo y a los dioses”…

De qué otra forma se puede pensar que Pitágoras (569 – 475) pudo saber que La Tierra era redonda y que giraba alrededor del Sol, cuando hace más de 2,500 años no había telescopios; y si antes no sabía quién era él…

Y dedujo todavía más: Cuántos planetas conforman el Sistema Solar, sus dimensiones, sus densidades y a que velocidades de traslación y rotación giran; de donde coligió “El sonido de los Planetas”, conocido también como “La Harmonía, o La Música de las Esferas”.  Finalmente las notas musicales…

Pero el problema no radica en entender que si no se sabe el papel que se va a desempeñar en la obra, nada puede salir bien.  El problema es cómo saber cuál es el papel que escogí antes de venir…

Porque triste la calavera de quien nace y muere sin saber a qué vino a esta vida.  Sin soslayar que nadie puede triunfar en nada, si no sabe en qué y contra quién va a competir; aunque finalmente solo se compite contra uno mismo y somos nosotros mismos el enemigo a vencer…

Pues bien.  El “secreto” para llegar al conocimiento de uno mismo, o sea, valga la redundancia, saber a qué viniste a esta vida, es la salud.  Solo quien está sano de cuerpo y de mente -“Mens sana y corpórea sano” Décimo Junio Juvenal (60 – 128) puede pensar con claridad y tiene el valor de perseguir sus sueños; que mientras más altos sean, más dificultades encontrará para lograrlos…

Pero no la salud a base de medicinas que solo atemperan a una sociedad que por comer lo que no es su alimento natural está enferma -todos los animales tienen su propia alimentación; y si la cambian, se enferman-…

Que es lo que le ha sucedido al ser humano.  Que si bien es cierto que artificialmente han prolongado los años de vida, esta nunca tendrá la misma calidad de quién está medicado; que quien vive naturalmente…

Solo aceptando que como especie vamos mal, es que podremos corregir las actitudes destructivas que desarrollamos como consecuencia de las enfermedades que padecemos por comer lo que no debemos de comer…

Pues finalmente todos somos el resultado de lo que hemos comido.  Y si comemos porquerías, pues en eso irremediablemente nos convertimos.

Cambiando de tema…

 

Por algo decía El Gran Duque Constantino Nikolievich Romanov de Rusia (1827 – 1892) “Detesto la guerra; echa a perder a los Ejércitos”…

 

Independientemente de que las empresas que han hecho negocios con la SEDENA han tenido que pagar su diezmo.  Lo que siempre se ha sabido de todas las áreas de gobierno; y los militares no podrían ser la excepción -en la compra de medicinas es un ejemplo-…

De corroborarse que la construcción del muro que rodeará lo que se pretende sea el nuevo aeropuerto de la CDMX -el mismo que AMLO quiere cancelar, ante el escándalo de quienes han invertido por adelantado muchísimos millones de pesos-…

La SEDENA haya utilizado empresas fantasmas para justificar el haber aumentado el costo hasta un 89%; solo queda comentar: que es de esperarse se lleve a cabo una investigación a fondo -la que no se hará- y que todo fuera un mal entendido…

De no ser así, solo queda comentar que nada más eso nos faltaba: un Ejército corrupto.

Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.