Del muro de Juan José Llanes Gil del Ángel

SEMÁFOROS Y MAGISTRADOS.

Reiteradamente, durante el mandato de Javier Duarte como gobernador, dije públicamente que existía en Veracruz un profundo déficit de legalidad, en particular, en lo que se refiere a las resoluciones judiciales que imponen obligaciones al propio Gobierno, y que los servidores públicos deciden no cumplir.

Ese déficit no fue corregido por la administración de Yunes Linares. Al contrario, lo ha profundizado. En la materia laboral burocrática, se apilan los fallos que no se cumplen. Los mecanismos para forzar ese cumplimiento son magros, ridículos. Se tiene un Tribunal (el de Conciliación y Arbitraje) desdentado.

En ocasiones la realidad se aprecia mejor por contraste. Adviértase esto:

El Artículo 198 de la Ley Estatal del Servicio Civil indica que el Tribunal Estatal de Conciliación y Arbitraje puede emplear, como medida de apremio, para asegurar el cumplimiento de sus resoluciones, la “Multa, hasta de 15 veces el salario mínimo general diario vigente en el lugar y tiempo en el que se cometió la infracción”. Traducido en Unidades de Medida y Actualización (UMA), que está a $80.60, esa multa, en su máximo nivel de aplicación, implica $1,209.00. Y cuando el Tribunal decide multar al titular de una entidad pública (un Secretario de despacho), por desobedecer su orden de acatar un laudo, corren a promover un amparo ante un Juez de Distrito.

En cambio, el Reglamento de Tránsito, cuya última reforma se publicó el 30 de junio de 2017, en la Gaceta Oficial del Estado, visible en el número extraordinario 260, define, en la tabla del Artículo 333, que “No obedecer y hacer alto total ante la señal roja de alto del semáforo”, es una infracción clasificada como “Muy Grave”, que amerita multa de 31 a 40 Unidades de Medida y Actualización, o sea, de $2,498.60 a $3,224.00

No digo que esté mal imponer multas caras a quien pone en peligro la vida de los demás al pasarse un alto.

Pero creo que si en Veracruz es más caro desobedecer la orden de un semáforo que la de tres Magistrados del Poder Judicial, estamos rotundamente jodidos.