En el argot pugilístico se estila decir que pegando a la cabeza el cuerpo cae, que tal parece la elite panista lo adopta como estrategia en respuesta a las acusaciones contra Ricardo Anaya, consiste en pegarle al presidente Peña Nieto e inhibirle su capacidad de operación política, así lo demuestran las declaraciones del propio Anaya pidiéndole al presidente no intervenga en el proceso electoral, la carta de directivos de COPARMEX en el mismo sentido, ratificado por otra suscrita por líderes de opinión, periodistas, e intelectuales al unísono de los empresarios, la sincronía es reveladora de que en política no existen las coincidencias.