Lo declarado por el Secretario de Seguridad Pública, Jaime Téllez Marié sobre que los malosos usan taxis clonados para cometer sus fechorías y que existen policías operando en combinación con los agentes del crimen, confirma la percepción pública sobre ese tema pues abundan las malas experiencias en ese renglón. Abordar un taxi, o que se apareje un taxi a altas horas de la noche inspira desconfianza, temor, y hasta los llamados de sitio han perdido confiabilidad; qué decir de una patrulla policiaca, cuyos elementos son gente armada, con derecho hasta para matar. Esta es la realidad de nuestro tiempo, que ha degradado la calidad de vida de la sociedad contemporánea y solo queda desear que la autoridad correspondiente haga su trabajo y lo haga bien.