Gary Cohn, principal asesor económico del presidente de Estados Unidos,ha presentado su dimisión por las discrepancias sobre la propuesta de Trump de imponer aranceles a las importaciones de acero y aluminio. Empresarios, mercados e inversores temen ahora que el sustituto de Cohn refuerce el nacionalismo económico de la Casa Blanca.

A Gary Cohn se le conoce como una de las escasas voces moderadas que quedaba en el equipo de la Casa Blanca, capaz de hacer entrar en sus cabales y hacerle frente a Donald Trump.

“Ha sido un honor servir a mi país y promulgar políticas económicas a favor del crecimiento en beneficio del pueblo estadounidense, en particular la aprobación de una reforma fiscal histórica. Estoy agradecido con el presidente por darme esta oportunidad y le deseo a él y al gobierno grandes éxitos en el futuro “.dijo Cohn en un comunicado.

Por su parte,  el presidente Trump declaró, también vía un comunicado, que “Gary ha sido mi principal asesor económico e hizo un excelente trabajo al impulsar nuestra agenda, ayudando a realizar recortes tributarios históricos y reformas e impulsando la economía estadounidense una vez más. Es un talento raro, y le agradezco su dedicado servicio al pueblo estadounidense “.

La renuncia de Cohn se une a las numerosas denuncias y despidos de funcionarios que han tenido lugar durante la administración de Donald Trump; tan solo la semana pasada dimituió también Hope Hicks, ex directora de comunicaciones de la Casa Blanca, trás confesar que tuvo que decir “mentiras blancas” en favor del presidente estadounidense.